España ya tiene plaza asegurada en la final del Mundial de la FIFA 2026 y el país entero sigue con atención la posibilidad de lograr un segundo título. Paralelamente, el torneo alcanza también su momento decisivo en el plano económico. Las estimaciones de Bank of America Global Research sitúan el impacto global en 80.000 millones de dólares de producción económica, 41.000 millones de contribución al PIB mundial y el sostenimiento de aproximadamente 824.000 empleos.
Estimaciones y alcance del torneo
Brad Ross, Managing Director de Bank of America y responsable de la relación con la FIFA, explica que el certamen trasciende el ámbito deportivo para convertirse en una plataforma de negocio, inversión y transformación. Solo en Estados Unidos, los cálculos apuntan a 30.500 millones de dólares de producción económica, 17.200 millones de aportación al PIB y cerca de 185.000 puestos de trabajo. Estas cifras se derivan de un estudio conjunto entre la FIFA y la Organización Mundial del Comercio y reflejan el efecto multiplicador que genera la llegada de millones de visitantes a las dieciséis sedes repartidas entre Canadá, México y Estados Unidos.
El gasto registrado con tarjetas de crédito y débito en las ciudades anfitrionas ya muestra un incremento del 6,3 % interanual durante las primeras fases del torneo, mientras que el consumo de visitantes procedentes de fuera de esas localidades ha crecido un 16,7 %. Estos datos, procedentes del Bank of America Institute, confirman que el impacto no se limita a la compra de entradas, sino que se extiende al alojamiento, la restauración y el comercio local.

Sectores beneficiados y oportunidades locales
El turismo y la hostelería experimentan el efecto más inmediato, pero el análisis de Bank of America señala que también se verán favorecidos el comercio minorista, el transporte, la logística, la tecnología y los servicios financieros. Las dieciséis sedes suman conjuntamente un PIB de 11 billones de dólares, una población de 130 millones de personas y reciben unos 33 millones de visitantes internacionales cada año. El torneo ofrece a estas ciudades la posibilidad de proyectarse ante una audiencia global mayor y de atraer inversión posterior.
Las pequeñas y medianas empresas constituyen uno de los colectivos que más pueden beneficiarse. Restaurantes, hoteles, comercios y proveedores locales pasan a formar parte de la experiencia del aficionado y acceden a clientes procedentes de todo el mundo. Ross subraya que muchas de estas relaciones comerciales pueden prolongarse más allá de la duración del evento.
Legado a largo plazo y papel de la tecnología
El directivo recuerda el ejemplo de Barcelona tras los Juegos Olímpicos de 1992 para ilustrar cómo un gran acontecimiento deportivo puede modificar la percepción internacional de una ciudad. El éxito del Mundial, según sus palabras, se medirá no solo por la asistencia a los estadios o las audiencias televisivas, sino por la capacidad de las sedes para seguir atrayendo visitantes e inversiones una vez finalizado el torneo.
La edición de 2026 se presenta además como el primer Mundial impulsado por la inteligencia artificial. La IA se aplicará en operaciones, retransmisiones y análisis de datos, mientras que los pagos digitales buscarán volverse prácticamente invisibles para el usuario. Bank of America considera que esta combinación de escala y avances tecnológicos puede convertir el torneo en el de mayor relevancia comercial de la historia, siempre que se planifique un legado duradero.
Evaluación del patrocinio y programas comunitarios
Bank of America actúa como primer socio bancario global oficial de la FIFA. Ross indica que el valor de la alianza se juzgará por la experiencia de los clientes, el beneficio para las empresas locales y el alcance de los programas comunitarios. La entidad ha ampliado la iniciativa Sports with Us para llegar a más de 10.000 jóvenes en 14 países, con el objetivo de que el impacto del torneo se prolongue en forma de oportunidades educativas y deportivas.
El directivo concluye que las alianzas más sólidas generan valor en múltiples dimensiones y que el recuerdo que quede de la participación de la entidad dependerá tanto de los resultados comerciales como de la percepción de comunidades más fuertes y experiencias memorables para los aficionados.
