El Racing de Santander completó este viernes su última sesión antes de visitar al Rayo Vallecano, en un encuentro para el que no podrá contar con Andrés Martín, lesionado, ni con Iker Luque, todavía suspendido por una sanción heredada de su anterior club. La ausencia de ambos reduce las alternativas ofensivas del conjunto cántabro justo antes de un partido exigente fuera de casa.

Últimos ajustes antes del viaje
El entrenamiento comenzó a las 10.45 horas en el campo Santi Gutiérrez Calle, dentro de las Instalaciones Nando Yosu, y se centró en partidos reducidos y ejercicios de finalización. El trabajo refleja la prioridad del Racing en esta fase previa: afinar la circulación en espacios limitados y mejorar la eficacia ante la portería antes de medirse con el Rayo.
Los tres jugadores incorporados en la última jornada del mercado, Jeanuel Belocian, André Almeida y Pablo García, completaron su segunda sesión junto al grupo. Aunque su integración avanza con rapidez, el corto margen de preparación limita su posible impacto inmediato y obliga al cuerpo técnico a equilibrar la necesidad de reforzar el equipo con la continuidad de los futbolistas que ya conocen el sistema.
Luque realizó trabajo individual sobre el césped cuando sus compañeros ya se habían retirado al vestuario. El extremo madrileño fue expulsado con el Atlético Madrileño ante la Ponferradina el 30 de mayo, tras tirar del pelo a un rival, y recibió tres partidos de sanción. Cumplió dos antes de cambiar de club, por lo que deberá completar ahora el castigo como jugador del Racing.
La expedición cántabra emprendió después el viaje en autobús hacia Madrid, donde tenía prevista su llegada a las 19.00 horas. Con la plantilla pendiente de dos ausencias confirmadas y tres incorporaciones aún en fase de adaptación, el Racing afrontará el partido con el reto de mantener su competitividad sin perder equilibrio táctico.
