El Rayo Cantabria comenzó la temporada con una derrota tan ajustada como dolorosa. El Sestao se impuso por 0-1 este domingo en Astillero gracias a un gol en propia puerta de Laro en el minuto 93, cuando el empate parecía sellado.
El desenlace llegó tras una acción de Pau Miguélez, exjugador del Racing, que recibió en el vértice derecho del área y armó un disparo potente. El balón golpeó en la cruceta, rebotó en el cuerpo del guardameta local y terminó dentro de la portería. Una secuencia fortuita que privó al conjunto cántabro de sumar al menos un punto en su estreno liguero.

Un partido equilibrado decidido por los porteros
El Sestao empezó con una presión intensa que dificultó la salida del Rayo, aunque el equipo dirigido por Ezequiel Loza respondió con contragolpes y logró equilibrar el juego durante la primera parte. Bengoetxea obligó a Laro a realizar una parada de mérito, mientras que Javi García tuvo la mejor réplica local con un lanzamiento cruzado desviado a córner.
Tras el descanso, el conjunto vizcaíno elevó su ritmo y volvió a exigir a Laro, decisivo con una doble intervención ante un remate de cabeza de Castillo. El Rayo también dispuso de oportunidades claras: Javi García se encontró con Iruarrizaga en un mano a mano y Boyko rozó el gol con un toque sutil que el portero visitante consiguió despejar.
La actuación de ambos guardametas sostuvo el 0-0 durante casi todo el encuentro y confirmó la igualdad del duelo. El Rayo mostró capacidad para competir y generar ocasiones, pero su falta de precisión en los metros finales y el infortunio de la última jugada transformaron un partido de reparto de puntos en un estreno sin recompensa.
