El Real Madrid cerró su inscripción para la UEFA Champions League con una decisión significativa: Ferland Mendy quedó fuera de las 25 plazas destinadas al primer equipo. El lateral francés continúa recuperándose de una lesión en el tendón del recto femoral de la pierna derecha, una dolencia que ya requirió cirugía la temporada pasada y que ha limitado su continuidad en los últimos años.
La plaza de Mendy será ocupada por Sergio Martínez, una incorporación reciente que no puede ser registrada en la Lista B de la UEFA pese a contar con dorsal del filial. Para acceder a ese mecanismo, los jugadores deben haber nacido desde 2005 y acumular al menos dos años consecutivos en el club desde los 15 años. La elección refleja una prioridad concreta del cuerpo técnico: ampliar las opciones en el centro del campo ante un inicio europeo condicionado por sanciones y lesiones.

Una exclusión condicionada por la salud y la planificación
El Madrid afrontará el estreno frente al Inter de Milán con Camavinga, Arda Güler y Bernardo Silva sancionados, mientras Tchouaméni y Pitarch permanecen lesionados. En ese contexto, reservar una plaza para un defensor que aún no está plenamente disponible ofrecía menos garantías que reforzar una zona del campo con necesidades inmediatas.
Para el lateral izquierdo, el equipo cuenta con Cucurella y Carreras, alternativas que permitieron asumir el riesgo deportivo de prescindir temporalmente de Mendy. La medida no supone necesariamente el final de sus opciones continentales: el francés podría ser reinscrito en febrero, tras el mercado de invierno. Sin embargo, esa posibilidad dependerá de una recuperación completa, de su rendimiento y de la evolución de la plantilla. La decisión actual confirma que, para el Real Madrid, la disponibilidad física y la utilidad inmediata pesaron más que la jerarquía previa del jugador.
