El Hispania, el nuevo TP52 de la Armada en el que navega Felipe VI, cerró la Copa del Rey Mapfre con un segundo puesto tras una remontada final que lo dejó a un paso del título. El Rey patroneó el barco en las dos primeras jornadas, pero su ausencia en las pruebas decisivas pesó en una regata marcada por la regularidad del Vudu, que dominó la clase ORC O desde la segunda jornada.

La lectura deportiva es clara: el Hispania compitió bien, pero no tuvo margen para desbancar a un líder que llegó al último día con ventaja suficiente. El podio lo completó el Kilara II, mientras el triunfo del Vudu también tuvo carga simbólica, después de la penalización que lo apartó el año pasado. La edición, con 101 barcos de 19 países, confirmó además el peso creciente de la prueba femenina y la consolidación de Palma como referencia del circuito europeo.
