La peña Sentimiento Rojiblanco encara el estreno liguero del Sporting con una expectativa que resume el estado de ánimo de buena parte de la afición: la temporada 2026-27 debe acercar al club al ascenso que persigue desde hace una década. El equipo debuta ante el Sabadell en El Molinón, donde se esperan más de 20.000 espectadores, en un partido considerado clave para medir el impacto del nuevo proyecto.
Ilusión con una meta concreta
La entidad, con 84 socios, valora especialmente que la mayoría de los fichajes hayan llegado en propiedad y considera que la plantilla se ha reforzado mejor que en campañas anteriores, aunque aún espera alguna incorporación. También genera confianza el trabajo de Nicolás Larcamón: su sistema con tres centrales y carrileros es visto como una propuesta menos defensiva de lo que su dibujo sugiere y con margen para ofrecer un Sporting más agresivo.

Sentimiento Rojiblanco volverá a ser visible en las gradas y en los desplazamientos. Tenerife ya figura en su calendario para la primera salida, aunque la peña admite que será difícil repetir el pleno de viajes de la pasada temporada. La situación actual aconseja prudencia para acudir a Ceuta y el derbi podría seguirse desde el barrio, con una jornada colectiva en un bar.
La fuerza de la peña no se mide solo por su presencia fuera de Gijón: el 85% de sus integrantes son abonados, la media de edad es de 42 años y las mujeres representan el 41,67%. Es una base estable y participativa que convierte la ilusión en apoyo sostenido. Para sus socios, el objetivo a largo plazo no admite matices: el Sporting debe competir por subir. El debut ante el Sabadell será el primer examen de esa ambición.
