El Valdetires Ferrol ha definido su hoja de ruta para 2026-27 con una idea clara: consolidar un bloque competitivo sin romper la continuidad. Tras una temporada de adaptación marcada por una plantilla nueva y varios contratiempos, el club mantiene a Manu Lombardía en el banquillo y refuerza el vestuario con ocho incorporaciones, además de varias renovaciones clave. La apuesta no es cosmética: busca corregir la fragilidad del último curso y volver a una lucha real por la zona alta de Segunda División.

Laura García sitúa el objetivo en recuperar la identidad competitiva antes que en prometer un ascenso inmediato. Esa lectura es relevante: el club entiende que la regularidad se construye desde el vestuario y desde la cantera, no solo con fichajes. La continuidad de jugadoras como Tere Pereiro, Iria Santos, Valeria Montero, Irene Cela y María Lence, unida a la llegada de perfiles de experiencia y al retorno de Carol Senra, apunta a una plantilla más equilibrada y con menos dependencia de las urgencias del pasado. La pretemporada arrancará el 17 de agosto y la Copa Galicia servirá como primer examen serio.
