El Valencia ha convertido a Arnau Martínez en su principal objetivo para el lateral derecho. Carlos Corberán considera que el defensor del Girona es la mejor opción disponible en el mercado y ya trabaja para convencer tanto al futbolista como al club catalán, propietario de sus derechos.
La operación depende, en buena medida, de la salida de André Almeida. El centrocampista portugués estudia una propuesta del Swansea que permitiría liberar una ficha y generar margen económico para plantear el traspaso, incluso mediante la adquisición de una parte de los derechos de Arnau. Sin ese movimiento, el Valencia tendría más dificultades para formalizar una oferta competitiva.

La espera tiene un límite
Corberán ya ha hablado con Arnau en varias ocasiones y el proyecto valencianista convence al jugador. Esa relación ha permitido al club ganar tiempo mientras se ordenan sus operaciones, pero el margen no es ilimitado: también existen interesados de la Bundesliga y de la liga italiana. Por ahora, el lateral ha decidido esperar una propuesta formal del Valencia antes de elegir destino.
La siguiente prueba será presentar una oferta por escrito al jugador y al Girona. El interés verbal ha servido para mantener abierta la negociación, pero solo una propuesta concreta demostrará que el Valencia puede competir por él. Si la marcha de Almeida se bloquea, el club contempla activar la capitalización de 35 millones de euros de deuda de Peter Lim para acelerar las operaciones. El fichaje, por tanto, depende menos de la voluntad del futbolista que de la capacidad del Valencia para transformar su interés en liquidez y compromiso contractual.
