El Real Zaragoza retomará este martes su preparación con una sesión a puerta abierta en la Ciudad Deportiva, después de dos días de descanso y a menos de dos semanas de su estreno oficial en Primera RFEF. El entrenamiento comenzará a las 9:30 horas y permitirá a los aficionados seguir de cerca el trabajo del equipo en el inicio de la última semana completa de pretemporada.
La apertura de las instalaciones se producirá media hora antes, a través de la puerta principal. El club también ha previsto la posibilidad de estacionar vehículos tanto en la vía de acceso como en la explanada situada frente a la Ciudad Deportiva, una medida orientada a facilitar la asistencia en una jornada que volverá a acercar la plantilla a su afición.

Una fórmula ya utilizada durante el verano
Será la tercera sesión abierta al público de la preparación estival. El Zaragoza ya permitió la presencia de seguidores el 20 de julio, en el primer entrenamiento del verano, y el 4 de agosto, tras el regreso de la concentración en Boltaña. En aquella ocasión, cerca de 400 aficionados acudieron a respaldar al conjunto aragonés, un dato que refleja el interés por seguir la reconstrucción competitiva del equipo antes del comienzo de la liga.
Estos entrenamientos tienen una dimensión simbólica, pero también práctica. Para el club, sirven para mantener el contacto con una masa social que afronta una temporada distinta, marcada por la exigencia de competir por los puestos altos en Primera RFEF. Para los jugadores y el cuerpo técnico, el respaldo desde la grada puede reforzar el vínculo con un entorno que tendrá peso en una campaña corta y de alta presión competitiva.
Doble sesión y dos últimos amistosos
La jornada del martes no terminará con el entrenamiento matinal. El equipo volverá a ejercitarse por la tarde, aunque esta vez a puerta cerrada, dentro de una doble sesión que elevará la carga de trabajo tras el descanso. La planificación combina la exposición pública de la primera parte del día con el trabajo interno necesario para ajustar aspectos tácticos y físicos en la fase final de la preparación.
El calendario incluirá además los dos últimos amistosos de pretemporada. El viernes, el Zaragoza recibirá al Bilbao Athletic a las 19:30 horas en el Ibercaja Estadio. El encuentro contará con acceso para los abonados y ofrecerá una nueva oportunidad para medir el grado de cohesión del grupo ante un rival de perfil competitivo.
Un día después, el sábado, el conjunto zaragocista visitará al Numancia en Los Pajaritos. El partido comenzará a las 20:00 horas y cerrará la serie de pruebas antes de la competición oficial. La cercanía entre ambos compromisos permitirá repartir minutos, evaluar alternativas y reproducir, en parte, las exigencias de recuperación que plantea una temporada con partidos encadenados.
La vista puesta en Tarragona
El estreno liguero está fijado para el domingo 30, a las 21:30 horas, frente al Nàstic en Tarragona. El duelo supondrá el primer examen oficial para un Zaragoza que llega a la Primera RFEF con la responsabilidad de convertir la preparación en resultados desde el comienzo. La categoría castiga las rachas irregulares y premia la estabilidad, por lo que el rendimiento en estas últimas sesiones y amistosos tendrá valor como referencia, aunque no como diagnóstico definitivo.
La semana que comienza permite al cuerpo técnico completar los últimos ajustes sin la urgencia inmediata de un partido oficial, pero con un horizonte ya definido. La apertura del entrenamiento del martes añade un componente de cercanía en un momento clave: el equipo entra en la recta final de su puesta a punto y la afición podrá observar, antes de Tarragona, el punto de partida de una temporada decisiva.
