El Real Zaragoza afronta las últimas semanas de su pretemporada antes de iniciar una nueva etapa en Primera RFEF, la tercera categoría del fútbol español, después del descenso de Segunda División. El conjunto aragonés, dirigido por Ibai Gómez, mantiene abierta la planificación deportiva mientras combina entrenamientos y partidos amistosos con la resolución de varias operaciones de mercado.
El estreno oficial está fijado para el domingo 30 de agosto, a las 21.30, frente al Nàstic de Tarragona, en la ciudad catalana. Hasta entonces, el cuerpo técnico deberá ajustar el funcionamiento de un equipo cuya plantilla está en buena medida perfilada, aunque todavía quedan movimientos relevantes tanto en el capítulo de salidas como en el de incorporaciones.
El calendario de preparación entra en una fase decisiva
Después de completar una concentración en Boltaña, el Zaragoza continúa trabajando en sus instalaciones y tiene programados dos compromisos de pretemporada en los próximos días. El primero será este jueves 6 de agosto, a las 18.30, contra el FC Andorra en la Ciudad Deportiva de la carretera de Valencia. El rival milita en Segunda División, una categoría superior a la que disputará el equipo aragonés esta temporada, por lo que el encuentro ofrecerá una referencia exigente sobre el nivel competitivo alcanzado.
El conjunto zaragozano llega a esta cita con un balance irregular en sus dos primeros amistosos. Se impuso al Utebo por 2-0, pero perdió posteriormente ante el Barbastro por 1-2. Estos resultados tienen un valor limitado dentro de una preparación todavía en construcción, aunque permiten a Ibai Gómez probar diferentes combinaciones y evaluar el estado de los futbolistas antes de que comiencen los partidos oficiales.

El siguiente amistoso será contra la Real Sociedad B, el sábado 8 de agosto, en el Ibercaja Estadio. El regreso del Zaragoza a su campo habitual de local constituye uno de los elementos logísticos destacados de la temporada 2026-27. El club pretende que el nuevo escenario acompañe el objetivo deportivo de recuperar cuanto antes la categoría perdida, aunque el calendario y la exigencia de Primera RFEF obligarán a sostener el rendimiento durante toda la campaña.
Bazdar y Liso, dos salidas todavía pendientes
La dirección deportiva debe resolver también el futuro de Samed Bazdar y Adrián Liso. Ambos han participado en la pretemporada y viajaron a Boltaña, pero sus situaciones apuntan a una salida. El delantero bosnio es quien tiene más avanzada su marcha y está próximo a firmar por el Sint-Truidense de Bélgica. La operación liberaría espacio en una plantilla que aún necesita completar algunas posiciones y definir con precisión su estructura ofensiva.
El caso de Liso presenta un escenario diferente. El futbolista cuenta con interés de clubes de Primera División, una categoría en la que ya compitió la pasada temporada durante su cesión al Getafe dirigido por José Bordalás. Su salida continúa en fase de negociación y dependerá de las condiciones que puedan alcanzarse, así como de la valoración deportiva que haga el Zaragoza sobre el papel que podría desempeñar en Primera RFEF.
La gestión de estas operaciones resulta especialmente importante porque el club trabaja con una plantilla avanzada desde antes del regreso de los jugadores tras las vacaciones. La planificación no parte de cero, pero las últimas decisiones pueden modificar el equilibrio de la convocatoria y determinar qué perfiles necesita incorporar el equipo para afrontar una competición más física y regular.
Escudero reaparece tras el golpe en la rodilla
La actualidad médica ha estado marcada por la evolución de Sergio Escudero. El lateral izquierdo tuvo que retirarse del amistoso contra el Barbastro después de sufrir molestias en la rodilla derecha. Las primeras indicaciones apuntaban a un traumatismo leve y, tras guardar reposo durante dos días, el jugador volvió a participar en el entrenamiento del martes en la Ciudad Deportiva.
Su regreso reduce la preocupación en una posición en la que la continuidad y la experiencia pueden ser importantes durante el curso. El club también informó de que Saidu fue noticia por una gastroenteritis, aunque el foco principal se ha situado en la recuperación de Escudero. La evolución de ambos futbolistas seguirá condicionando su disponibilidad en los próximos ensayos, especialmente en una semana con dos partidos programados.
Un delantero y un central, prioridades de la dirección deportiva
A la espera de cerrar algunas salidas, el Zaragoza mantiene como prioridades la contratación de un delantero y un defensa central. La necesidad de reforzar el ataque está relacionada con la posible marcha de Bazdar y con la situación física de algunos candidatos. Entre los nombres considerados figura Jesús de Miguel, una de las opciones por las que había apostado Lalo Arantegui para fortalecer la línea ofensiva. La operación permanece pendiente de conocer con mayor precisión el alcance de sus problemas en el pubis.
En el centro de la defensa, el club busca un futbolista que aporte garantías y competencia inmediata. Mientras llega ese refuerzo, los jóvenes Hugo Barrachina y Hugo Carrillo aparecen como alternativas para completar las convocatorias y cubrir eventuales ausencias. Su presencia ofrece soluciones internas, pero la planificación apunta a la incorporación de un central con mayor experiencia para evitar que una lesión o una sanción reduzca demasiado las opciones disponibles.
El Zaragoza afronta así la recta final de la pretemporada con tres frentes abiertos: comprobar la respuesta del equipo ante rivales de mayor exigencia, cerrar las salidas de Bazdar y Liso y completar las posiciones señaladas por la dirección deportiva. El partido contra el FC Andorra y la posterior cita ante la Real Sociedad B permitirán medir la evolución del bloque antes del debut liguero en Tarragona, mientras el mercado seguirá condicionando la configuración definitiva del proyecto de Ibai Gómez.
