El Barcelona sufrió un contratiempo inesperado en Mestalla con la lesión de Eric García, obligado a dejar el partido en el minuto 26 tras recibir un cabezazo accidental de Rodri. El central azulgrana cayó durante la preparación de un córner en el área valencianista, en una acción sin disputa directa por el balón.
Un golpe que activó la alerta
La secuencia se produjo entre los habituales desmarques previos al lanzamiento. Eric intentaba ganar espacio respecto a su marcador mientras Rodri hacía lo mismo con su pareja defensiva. El giro rápido del segundo acabó en un impacto de cabeza contra el rostro de su compañero. La reacción fue inmediata: Eric detectó la gravedad del golpe y pidió el cambio por su cuenta.

El antecedente incrementa la preocupación. El defensor ya sufrió una fractura de nariz la pasada temporada, una experiencia que le permitió identificar rápidamente el alcance potencial de la lesión. El cuerpo médico deberá determinar ahora si el nuevo impacto afecta la zona previamente dañada y el tiempo de baja que puede implicar.
Koundé entró en su lugar, una sustitución que resolvió la urgencia competitiva pero altera los planes defensivos del Barcelona en un partido exigente. Más allá de la naturaleza fortuita del choque, la incidencia evidencia el riesgo de las acciones a balón parado: la concentración de jugadores y los movimientos simultáneos convierten una maniobra rutinaria en un foco de percances difíciles de evitar.
