La edición 2026 de la Media Maratón de Bogotá, celebrada el 26 de julio, dejó un nuevo hito en el atletismo colombiano. El keniano Erick Sang cruzó la meta en 1 hora, 1 minuto y 59 segundos, superando el récord anterior de 1:02:20 por 21 segundos. La prueba, reconocida por World Athletics desde 2009, reunió a más de 40.000 participantes pese a las condiciones de lluvia y mantuvo su calendario sin alteraciones.
Desarrollo de la prueba masculina
Sang lideró la categoría élite desde los primeros kilómetros y mantuvo un ritmo constante que le permitió distanciarse en la recta final. Berecket Nega, de Etiopía, ocupó el segundo puesto, mientras que el keniano Philemon Kiplimo completó el podio a pocos segundos de la segunda plaza. El mejor colombiano, Rubén Barbosa, terminó décimo y destacó la preparación realizada en los meses previos, señalando que se corrigieron aspectos técnicos que habían limitado su progreso anterior.
La bolsa de premios superó los 160 millones de pesos, con 25 millones destinados al ganador masculino. Esta cifra refleja el interés de patrocinadores y organizadores por elevar el perfil internacional de la competencia, que forma parte del calendario oficial de World Athletics.

Resultado en la rama femenina
La categoría femenina presentó mayor incertidumbre hasta los últimos 500 metros. La etíope Melal Siyoum se impuso con 1:12:24 tras un sprint final que le permitió superar a Gladys Kwamboka. Aynhalem Desta ocupó el tercer lugar. La diferencia entre las dos primeras se definió por una aceleración táctica de Siyoum, quien aprovechó su capacidad de respuesta en el tramo final del recorrido de 21 kilómetros.
Contexto y proyección del evento
La Media Maratón de Bogotá ha consolidado su posición como referente regional al atraer fondistas de Kenia y Etiopía, países con tradición en pruebas de larga distancia. La marca establecida por Sang obliga a replantear los tiempos de referencia para futuras ediciones y eleva el estándar de preparación requerido para los atletas locales. Organizaciones deportivas colombianas observan que la presencia de más de 40.000 corredores genera beneficios económicos indirectos para sectores vinculados al turismo y la logística de la capital.
Barbosa, al término de la competencia, agradeció a sus patrocinadores y subrayó el valor de una preparación meticulosa que incluyó ajustes en la técnica de carrera. Sus declaraciones coinciden con la tendencia observada en fondistas colombianos que buscan mejorar marcas personales mediante planes de entrenamiento más específicos.
Repercusiones para el atletismo nacional
El récord de Sang y la participación masiva confirman que la Media Maratón de Bogotá mantiene su estatus de prueba de calidad internacional. Las autoridades deportivas locales analizan cómo replicar el modelo de organización en otras ciudades del país, con el objetivo de ampliar la base de atletas de alto rendimiento. La combinación de premios económicos, sellos de World Athletics y cobertura mediática contribuye a que la competencia siga atrayendo talento extranjero y, al mismo tiempo, motive a corredores bogotanos a mantener programas de entrenamiento sostenidos durante todo el año.
