Dieciséis años separan a las dos selecciones españolas que han alcanzado una final del Mundial. La de 2010 conquistó el título tras una racha de tres finales consecutivas ganadas entre 2008 y 2012. La actual, bajo Luis de la Fuente, ha recuperado esa continuidad al sumar la Liga de Naciones 2023, la Eurocopa 2024 y el acceso a la final del Mundial 2026, además de mantener 37 partidos sin perder desde 2024.

Las similitudes también se aprecian en el perfil de los jugadores. Rodri ocupa el rol de mediocentro dominante que antes ejercieron Xabi Alonso y Sergio Busquets; Pedri replica la capacidad organizativa de Xavi, mientras Dani Olmo recuerda el juego entre líneas de Andrés Iniesta. La media de edad, 26,9 años frente a los 25,9 de 2010, confirma que España cuenta con una generación que mantiene el mismo estilo de control y posesión.
Cuatro selecciones han disputado al menos dos finales del siglo XXI. España se suma a Alemania, Argentina y Francia cuando se mida el 19 de julio al ganador de Argentina-Inglaterra. El argumento principal sigue siendo el mismo: una identidad clara y un relevo generacional consolidado permiten aspirar a una segunda estrella.
