La selección española de atletismo concluyó su participación en el Campeonato de Europa Sub18 celebrado en Rieti con un total de ocho medallas. La jornada matinal final aportó dos nuevos metales que igualaron el registro alcanzado en la edición de Győr 2018 y permitieron repetir los tres títulos logrados en Jerusalén 2022.
El oro de Pablo Vázquez en los 2.000 metros obstáculos y la plata de Paula Elvira en los 5.000 metros marcha elevaron el medallero español hasta la cifra final. Ambos resultados se produjeron en la última mañana de competición, cuando la delegación ya acumulaba seis metales previos.
El oro de Vázquez en obstáculos
Pablo Vázquez se impuso en la final de 2.000 metros obstáculos con un tiempo de 5:49.03. El atleta gallego tomó el mando de la carrera desde las primeras vueltas y lanzó un ataque definitivo antes de la última vuelta que sus rivales no pudieron contrarrestar. Mantuvo la primera posición hasta la meta y se convirtió en el tercer campeón español consecutivo en esta prueba tras Sergio del Barrio en 2022 y Bakr El Asri en 2024.
En la misma final, Javier Masero ocupó el décimo puesto con 6:00.76. El resultado de Vázquez confirmó el dominio español en la especialidad dentro de la categoría Sub18.

La plata de Elvira en marcha
Paula Elvira logró la medalla de plata en los 5.000 metros marcha. Su actuación permitió a España sumar el octavo metal del campeonato y mantener la igualdad con los resultados históricos de Győr. El equipo técnico destacó la regularidad de la marchadora durante toda la prueba.
Balance histórico y contexto
El campeonato de Rieti se desarrolló en un escenario que ya había sido sede de eventos internacionales de atletismo. España llegó a la última jornada con seis medallas y cerró la competición con dos más, alcanzando el mismo número que en la primera edición del evento celebrada en Hungría en 2018. Los tres oros conseguidos igualan también la marca de Jerusalén 2022.
El resultado global refleja el trabajo de base realizado en las categorías inferiores del atletismo español. La continuidad de títulos en los 2.000 metros obstáculos, por ejemplo, indica una línea de formación específica en esa prueba que ha dado frutos en tres ediciones consecutivas del Europeo Sub18.
Implicaciones para el futuro
Los ocho metales obtenidos en Rieti ofrecen una fotografía del estado actual de la cantera española. Varios de los medallistas ya forman parte de programas de seguimiento de la Real Federación Española de Atletismo para su posible incorporación a categorías superiores. El rendimiento en obstáculos y marcha sugiere que estas especialidades mantendrán un nivel competitivo en los próximos años.
El equipo de entrenadores valoró especialmente la capacidad de los atletas para competir bajo presión en la jornada decisiva. Esta experiencia resulta útil para los deportistas que aspiran a disputar competiciones de mayor nivel en el futuro inmediato.
