La selección masculina española de waterpolo no podrá defender el título conquistado en 2025 tras caer eliminada en los cuartos de final de la Copa del Mundo ante Australia, la anfitriona del torneo. El encuentro, disputado en las World Cup Finals, terminó con un resultado de 21-23 tras la tanda de penaltis después de que España liderara por 17-14 a cinco minutos del final del tiempo reglamentario.
El partido comenzó con un equilibrio notable. Los australianos, impulsados por el público local, lograron adelantarse en el marcador hasta en tres ocasiones durante los primeros compases. Sin embargo, a partir del gol de Mercep que situaba el 2-3, España encadenó un parcial de 4-0 con anotaciones de Valls, Valera y Unai Biel para cerrar el primer cuarto con una ventaja de tres goles.

En el segundo periodo, Australia intentó recortar distancias, pero la defensa española mantuvo el control y evitó que el rival se acercara demasiado. El gol de Roger Tahull desde la posición de boya elevó la ventaja a cuatro goles por primera vez, situando el marcador en 9-5. Al descanso, España mantenía dos goles de renta tras un tramo final intenso que incluyó once goles en total.
Intercambio de golpes en la segunda mitad
Tras el descanso, ambos equipos mantuvieron un ritmo alto de anotaciones. España respondía sistemáticamente a cada intento australiano de acercarse, preservando una ventaja que llegó a ser de cuatro goles con el 16-12 a poco más de un minuto y medio para el final del tercer cuarto. Power consiguió reducir la diferencia antes del último descanso, dejando el tanteador en 16-13.
El último cuarto empezó con Australia recortando hasta situarse a dos goles de distancia. Sanahuja amplió nuevamente la ventaja española, pero los locales lograron reaccionar y forzar la prórroga con un gol de Byrnes en los instantes finales. En la tanda de penaltis, Australia mostró mayor acierto y cerró el encuentro con el definitivo 21-23.
Contexto y objetivos pendientes
España llegaba a esta competición como vigente campeona y con la necesidad de confirmar su estatus ante un rival que jugaba en casa. El enfrentamiento contra Australia representaba el estreno en la fase final y, al mismo tiempo, un obstáculo considerable por la presión del público y la calidad individual de los jugadores oceánicos.
El resultado obliga al equipo dirigido por David Martín a disputar la lucha por la quinta plaza. Este escenario, aunque no es el deseado, ofrece la oportunidad de cerrar el torneo con una posición digna y de analizar los aspectos que impidieron mantener la ventaja acumulada durante la mayor parte del encuentro.
Factores que marcaron la diferencia
El análisis del partido revela que España controló el ritmo durante largos tramos, especialmente en defensa y en las transiciones rápidas. Sin embargo, los errores en los momentos decisivos y la capacidad australiana para mantener la presión hasta el final resultaron determinantes. La tanda de penaltis expuso una diferencia de acierto que no se había manifestado con claridad en el tiempo reglamentario.
Para el waterpolo español, la eliminación en cuartos de final supone un punto de reflexión sobre la gestión de ventajas y la preparación de las tandas decisivas. El torneo continúa para el conjunto, que ahora se centra en mejorar su posición final antes de afrontar las próximas competiciones internacionales.
