La selección española de waterpolo masculino perdió la oportunidad de revalidar su título mundial tras caer eliminada en la tanda de penaltis contra Australia. El encuentro, disputado en el Parque Acuático Olímpico de Sídney, terminó 18-18 en el tiempo reglamentario y la prórroga, y los lanzamientos desde los cinco metros decidieron el desenlace a favor del conjunto local.
Inicio dominante con Bernat Sanahuja como figura
España comenzó el partido con un primer cuarto muy efectivo que cerró con un parcial de 6-3. El equipo dirigido por David Martín controló el ritmo gracias a un ataque fluido y a la aportación de Bernat Sanahuja, quien terminó como máximo goleador con siete tantos. Las ausencias de Álvaro Granados y Alberto Munárriz, a los que se concedió descanso, obligaron a redistribuir responsabilidades ofensivas sin que ello afectara inicialmente al resultado.
Durante el segundo y tercer periodo el combinado español mantuvo la ventaja. Fran Valera amplió la diferencia hasta el 16-12 a falta de un minuto y medio para el final del tercer cuarto. En ese tramo el encuentro se caracterizó por el contacto físico constante y por la escasa efectividad de las defensas, lo que favoreció un ritmo alto de goles.

Australia mantiene la presión y fuerza la prórroga
El equipo australiano, apoyado por el público local, respondió de inmediato. Nathan Power recortó distancias tras el 16-12 y el partido entró en una fase de mayor igualdad. En el último cuarto España desperdició cuatro superioridades numéricas en los ocho minutos finales, lo que impidió cerrar el resultado. Sanahuja marcó el 18-16 a falta de un minuto y tres segundos, pero Matthew Byrnes anotó a 36 segundos del final para dejar el marcador en 18-17.
En la última posesión española no se consiguió el gol que habría evitado la prórroga. Byrnes aprovechó los dos segundos restantes para igualar a 18 y enviar el choque a la tanda de penaltis. La grada del recinto olímpico celebró con intensidad el empate conseguido en los instantes finales.
La tanda de penaltis decide la eliminación
En los lanzamientos desde los cinco metros Australia mantuvo la precisión y convirtió todos sus intentos. España, por el contrario, no consiguió seguir el mismo ritmo. El fallo de Fran Valera resultó definitivo y dejó al equipo español sin opciones de continuar en la competición. El resultado significa que España no podrá defender el título conquistado el año anterior en Montenegro.
Contexto y valoración del rendimiento
El partido reflejó tanto las virtudes como las limitaciones del grupo español en esta edición del Mundial. El control ejercido durante tres cuartos evidenció capacidad para generar ocasiones de gol, pero la falta de acierto en los momentos decisivos y la reacción final del rival impidieron cerrar el encuentro. Australia, por su parte, demostró resiliencia al no rendirse pese a la desventaja acumulada y al aprovechar las oportunidades que se le presentaron en los últimos minutos.
El seleccionador David Martín optó por dar descanso a dos piezas importantes del equipo, una decisión que situó a otros jugadores en primer plano. Sanahuja asumió el rol de referente ofensivo y cumplió con siete goles, aunque el resto del ataque no consiguió mantener la misma regularidad en el tramo final. El análisis posterior al partido subraya la necesidad de mejorar la gestión de las superioridades numéricas y la eficacia en los lanzamientos de penalti cuando el resultado se decide en ese formato.
La eliminación deja a España fuera de la lucha por las medallas y obliga al equipo a replantear objetivos de cara a próximas competiciones. El torneo continúa con otros cruces que definirán el nuevo campeón mundial de waterpolo masculino.
