Desde que Luis de la Fuente asumió el cargo en 2023, España ha alcanzado la final en cada torneo disputado. La victoria sobre Francia en semifinales del Mundial 2026 confirma esta tendencia y sitúa al equipo a un paso del título ante Argentina o Inglaterra.

La racha actual supera incluso el ciclo dorado de 2008-2012. Mientras que entonces España combinó dos Eurocopas y un Mundial, ahora acumula cuatro finales consecutivas con un balance invicto de 37 partidos desde marzo de 2024. Este dato refleja un cambio estructural: el equipo ya no depende de una generación excepcional, sino de un sistema que genera resultados constantes.
De la Fuente ha convertido la llegada a instancias decisivas en norma. Tras ganar la Liga de Naciones 2023, la Eurocopa 2024 y perder la final de la Liga de Naciones 2025, el seleccionador riojano ha llevado a España a su primera final mundialista desde 2010. El análisis de Opta confirma que la eliminación de Francia rompe una racha de diez años sin derrotas en eliminatorias mundialistas para los franceses.
Si España vence el 19 de julio, completará un ciclo impecable en dos torneos mayores. La clave ya no reside solo en el talento individual, sino en la capacidad de mantener el rendimiento bajo presión durante periodos prolongados.
