España se proclamó campeona del mundo tras una final ante Argentina en la que controló el juego desde el inicio hasta el final. La Roja monopolizó posesión y ocasiones frente a Portugal, Francia y Argentina, dejando una impresión de dominio absoluto que el mundo del fútbol no ha dejado de comentar.

La reacción internacional ha sido unánime. Giuseppe Rossi definió el encuentro como la final más desigual de la historia. Rio Ferdinand destacó el éxito precoz de Lamine Yamal y Pau Cubarsí, ambos de 19 años, mientras Marc Crosas comparó la actuación de Cubarsí con el Balón de Oro de Cannavaro. Michael Owen, Liam Gallagher e Ilkay Gündogan coincidieron en que España fue el mejor equipo del torneo por méritos propios.
Desde Argentina, Manu Ginóbili también reconoció la superioridad clara de La Roja. Este título no solo añade una segunda estrella, sino que consolida un modelo basado en el talento joven y el control colectivo que marca un nuevo estándar en las finales mundialistas.
