España demostró superioridad clara ante Argentina en la final de la Copa del Mundo. El equipo controló el ritmo desde el inicio y limitó las opciones de los campeones vigentes. Unai Simón apenas intervino, mientras Leo Messi apenas participó con un centro aislado en la prórroga.

El gol decisivo llegó en la segunda mitad tras el ingreso de Ferran Torres. Una asistencia precisa de Nico Williams permitió al delantero marcar y decidir el encuentro. La expulsión de Enzo Fernández dejó a Argentina en inferioridad numérica y aceleró el desenlace.
España superó a selecciones como Francia y Portugal durante el torneo. Su dominio táctico fue constante, aunque la falta de ocasiones claras en algunos tramos evidenció la necesidad de mayor precisión en ataque. El resultado confirma que el mejor equipo se llevó el título sin depender de la fortuna.
