La selección española sub-18 femenina mantuvo intacto su objetivo en el Eurobasket de la categoría al imponerse a Serbia por 79-56 en semifinales y sellar el pase a la final, donde se medirá este domingo a Francia a las 20:30. El triunfo no solo la deja a un paso del oro, sino que confirma también la tercera medalla del verano para las categorías inferiores del baloncesto español, en una temporada marcada por la continuidad competitiva y por la solidez de varias generaciones que han respondido en los grandes torneos.
La clasificación llega tras una fase final en la que España ha reforzado una idea ya reconocible en sus equipos de formación: defensa intensa, esfuerzo colectivo y capacidad para corregir malos arranques sin perder el control del partido. Ante Serbia, el equipo de Isaac Fernández sufrió en el inicio, con un 15-19 que dejó a las balcánicas por delante y obligó a ajustar la propuesta. La reacción fue inmediata y decisiva. Un parcial de 28-11 en el segundo cuarto cambió por completo el escenario y abrió una ventaja que la selección ya no soltó.

A partir de ahí, el encuentro quedó encarrilado por la superioridad española en varios registros básicos del juego. La diferencia llegó a situarse en torno a los 30 puntos antes de cerrarse en un 79-56 que reflejó bien el dominio del conjunto español, especialmente en el trabajo defensivo y en la presión sobre el balón. España terminó perdiendo solo 10 balones, por los 26 de su rival, una cifra que resume el grado de control con el que manejó la semifinal y la dificultad de Serbia para sostener su plan ofensivo.
En el plano individual, Somto Okafor fue la referencia anotadora con 17 puntos y 8 rebotes, en una actuación completa que ayudó a sostener la ventaja en los momentos de mayor desgaste. Marta Llompart aportó 11 tantos y Adriana Díaz firmó 10, mientras que Shaila Nde añadió presencia interior con 8 puntos y 8 rebotes. En Serbia, Nevena Petrovic lideró a su equipo con 15 puntos, pero su producción resultó insuficiente para evitar la derrota ni para frenar una selección española que castigó cada pérdida y cada desajuste defensivo.
El resultado tiene una lectura que va más allá de esta semifinal. La Sub-18 femenina se suma así a un verano especialmente productivo para la cantera española, después del bronce de la Sub-20 femenina, logrado frente a Bélgica el 12 de julio por 81-59, y del tercer puesto conseguido por la Sub-20 masculina ante Francia el 19 de julio. La cadena de éxitos refuerza la percepción de que el trabajo de base de la Federación Española de Baloncesto sigue generando equipos competitivos con capacidad para pelear medallas con regularidad, tanto en el apartado femenino como en el masculino.
La final ante Francia pondrá a prueba esa tendencia frente a un rival de máxima exigencia, habitual compañero de ruta de España en torneos internacionales y con una trayectoria similar en las categorías de formación. El duelo por el oro ofrecerá una medida más precisa del techo de este grupo, pero también servirá para valorar hasta qué punto la estabilidad competitiva de los equipos de base españoles se ha convertido en una constante y no en un episodio aislado.
