Los organizadores del Campeonato Mundial de Bádminton 2026, inaugurado este lunes en Nueva Delhi, contrataron a tres especialistas capaces de imitar los sonidos de los monos langur. Su misión es mantener alejados a los macacos que viven en los alrededores del Estadio Cubierto Indira Gandhi y evitar interrupciones durante la competición, que concluirá el 23 de agosto.
La medida responde a los incidentes registrados en el India Open, celebrado a comienzos de año en el mismo recinto. Entonces, un macaco entró en las instalaciones y la presencia de palomas agravó las interrupciones, además de generar críticas por las condiciones de higiene. Los imitadores reproducen los gritos de una especie más grande y agresiva, temida por los macacos, que suelen abandonar la zona al escuchar esas llamadas.

Una solución urbana con alcance internacional
La estrategia combina disuasión acústica y medidas técnicas: el estadio cuenta también con puertas de cierre automático, geles para repeler palomas y dispositivos de baja frecuencia destinados a ahuyentar aves durante la noche. El objetivo no es eliminar la fauna, sino controlar su acceso a un espacio deportivo donde cualquier intrusión puede afectar la competición y la imagen del país anfitrión.
La campeona mundial y medallista olímpica india Pusarla Sindhu defendió el sistema y lo comparó con Rufus, el halcón utilizado en Wimbledon contra las palomas. A su juicio, estas soluciones reflejan la capacidad organizativa del país y su particular forma de recibir a visitantes internacionales.
Los “espantamonos” ya fueron empleados durante la cumbre del G20 de 2023, cuando Nueva Delhi recurrió a entre treinta y cuarenta imitadores y colocó siluetas de langures en Chanakyapuri, zona de embajadas y hoteles de lujo. Su existencia responde a un problema estructural: la expansión urbana y la pérdida de hábitat han acercado a los macacos a viviendas e infraestructuras, mientras el respeto religioso hacia estos animales limita las respuestas violentas. Así, un oficio inusual se ha convertido en una herramienta práctica para gestionar la convivencia entre una metrópoli densamente poblada y su fauna.
