El Espanyol comenzó la temporada con una victoria convincente ante el Levante en el RCDE Stadium, en un estreno que dejó una lectura clara desde el primer tramo del partido: el equipo de Manolo González salió con más ritmo, más precisión en las áreas y una intensidad que el conjunto valenciano no logró igualar. El 3-0 final reflejó la distancia que hubo entre ambos durante buena parte de la noche, con doblete de Roberto y un tanto de Dolan para cerrar una actuación redonda de los pericos ante su afición.
El encuentro quedó condicionado muy pronto. Apenas habían transcurrido cinco minutos cuando el Espanyol abrió el marcador en una acción a balón parado. Exposito sirvió el centro y Roberto resolvió con instinto de delantero puro. El Levante protestó una posible falta previa, aunque la acción no pareció tener el peso suficiente para cambiar el desarrollo posterior. Antes del descanso, Javi Hernández y Cala dispusieron de ocasiones para ampliar la renta, pero Ryan sostuvo a los visitantes y la falta de puntería dejó vivo al equipo de Julián Calero.

El segundo gol llegó antes de que el Levante encontrara una respuesta real. En otra jugada por banda izquierda, Javi Hernández volvió a generar ventaja y su envío encontró de nuevo a Roberto, que firmó el 2-0 con otra definición de rematador. El tanto reforzó la sensación de control del Espanyol, que presionó alto, cerró líneas de pase y redujo al mínimo los recursos ofensivos de un rival que se mostró incómodo en la circulación y sin continuidad en tres cuartos de campo.
Calero movió el banquillo tras el descanso e introdujo a Etta Eyong y Bardeli, inscrito a última hora antes del inicio, en busca de energía y presencia arriba. También quedó en la historia del duelo el debut precoz de Marc Santos, un dato que al menos ofreció una nota de interés para el Levante en una noche adversa. Sin embargo, los cambios no alteraron el guion. El Espanyol siguió ganando duelos, sostuvo una presión asfixiante y convirtió en estéril cualquier intento visitante de ganar metros con criterio.
La ausencia de un referente como Espi, símbolo de la gesta del pasado curso, pesó en un Levante que apenas produjo ocasiones claras y terminó desdibujado. En cambio, el Espanyol mantuvo la ambición hasta el final. Dolan, que había estado impreciso durante buena parte del choque, recibió un ajuste de Manolo González durante la pausa de hidratación del segundo tiempo y respondió poco después con un gran gol que cerró el marcador. El tanto consolidó una victoria que no solo suma tres puntos, sino que también sitúa al equipo en el coliderato junto al Alavés y refuerza el mensaje de su estreno: el Espanyol quiere competir desde el primer día con una versión reconocible, intensa y eficaz.
