Cornellà de Llobregat (Barcelona), 16 ago (EFE).- El Espanyol inició la Liga 2026-27 con una victoria contundente ante el Levante por 3-0 en el RCDE Stadium, en un partido resuelto con mucha antelación por la eficacia del conjunto local y la falta de respuesta de un rival que apenas logró sostenerse en el duelo. Roberto Fernández marcó en los minutos 4 y 40, y Dolan cerró el marcador en el 80, en una cita que dejó una imagen de superioridad clara del equipo catalán desde el arranque.
El resultado tuvo un peso especial por la manera en que se produjo: el Espanyol golpeó pronto, administró la ventaja con orden y encontró espacios cada vez que aceleró en transición. El Levante, en cambio, ofreció una versión gris en todas las fases del juego, sin continuidad con balón y con dificultades para ajustar su estructura defensiva tras el primer impacto del encuentro. La diferencia en la precisión ofensiva y en la lectura de los momentos marcó una brecha que el visitante nunca consiguió reducir.

Un inicio que condicionó el partido
El primer gol de Roberto Fernández, a los cuatro minutos, alteró por completo el guion previsto por el Levante. Ese arranque obligó al conjunto granota a asumir más riesgos y abrió un escenario favorable para el Espanyol, que encontró metros para correr y soluciones sencillas para avanzar. El segundo tanto del delantero, poco antes del descanso, reforzó esa superioridad y dejó el choque prácticamente encarrilado antes del paso por vestuarios.
En la segunda mitad, el Levante trató de ganar presencia en campo contrario, pero siguió encontrando obstáculos para conectar sus líneas y generar ocasiones sostenidas. El Espanyol no necesitó un tramo especialmente brillante para controlar el desarrollo, apoyado en una defensa bien sincronizada y en una lectura madura de los tiempos del partido. La sentencia llegó en el minuto 80 con el gol de Dolan, que confirmó la distancia real entre ambos equipos en esta primera jornada.
Marc Santos, debut histórico con 15 años
Más allá del marcador, la cita dejó un dato relevante para el Levante: el debut de Marc Santos, con solo 15 años, como el futbolista más joven en estrenarse con el club en un partido oficial. Su aparición introduce un elemento de lectura a medio plazo en un contexto adverso, ya que el equipo valenciano buscó respuestas en una jornada en la que le faltaron argumentos competitivos para discutir el dominio local.
Para el Espanyol, el estreno ofrece un mensaje nítido al inicio del campeonato: convertir las ocasiones tempranas y sostener la intensidad sin perder equilibrio puede darle ventaja en un curso que exige regularidad desde el principio. Para el Levante, la derrota subraya la necesidad de corregir mecanismos defensivos y de encontrar más presencia ofensiva si quiere evitar que partidos como este se le escapen con demasiada rapidez. La primera jornada, en ese sentido, deja una referencia útil sobre el punto de partida de ambos proyectos.
