El RCD Espanyol cerró su segundo amistoso en Inglaterra con un empate 3-3 ante el Middlesbrough que resume las fortalezas y carencias del equipo de Manolo González. Los blanquiazules demostraron capacidad de reacción ofensiva al remontar dos veces, pero volvieron a dejar demasiados espacios en defensa y a sufrir en las acciones a balón parado.

Marcos Fernández abrió el marcador español con un potente disparo desde fuera del área, Tyrhys Dolan igualó antes del descanso y Javi Hernández completó la remontada en el minuto 46. Castledine, con dos goles, fue el principal protagonista local. El Espanyol introdujo nueve cambios respecto al partido anterior y, aunque los goles evidencian peligro en transición, las marcas desajustadas de Moscardó y Riedel permitieron las tres dianas inglesas.
Tras el 3-3, el técnico inició un amplio recambio de piezas que aportó algo más de equilibrio, pero no generó ocasiones claras para el cuarto gol. El conjunto perico mantiene la tendencia de esta pretemporada: buen fútbol ofensivo y fragilidad estructural atrás. El próximo y último test será el sábado ante el Coventry.
