El Espanyol derrotó al Olot por 0-3 en su primer amistoso de pretemporada gracias a los goles de Rafa Bauza, Marcos Fernández y Roberto Fernández. El encuentro, disputado ante 1.751 espectadores, evidenció un claro dominio territorial del equipo blanquiazul desde el inicio, con mayor presencia en el área rival y numerosas ocasiones creadas.

Manolo González aprovechó la cita para realizar rotaciones y probar automatismos en un escenario que funcionó como entrenamiento de alta intensidad. Aunque el resultado parecía previsible por la diferencia de categoría, el cuadro periquito mantuvo el control sin conceder apenas oportunidades al rival, lo que permitió valorar el estado físico y táctico de la plantilla en esta fase inicial.
Los goles tardíos reflejan la capacidad del equipo para gestionar el ritmo y cerrar partidos con solvencia. Más allá del marcador, el Espanyol transmitió sensaciones de orden y fluidez que resultan útiles de cara a la preparación de la temporada, donde el foco técnico reside en consolidar estos automatismos sin dar excesivo peso al resultado en partidos de pretemporada.
