José Legra falleció este miércoles en Madrid a los 83 años. Nacido en Baracoa (Cuba), se nacionalizó español en 1966 y se convirtió en el primer gran referente del pugilismo profesional en España durante las décadas de 1960 y 1970. La Real Federación Española de Boxeo confirmó su muerte y recordó sus dos títulos mundiales de peso pluma, conquistados en 1968 y 1972, además de siete coronas europeas.

Legra disputó más de cien combates oficiales y registró apenas siete derrotas. Su alto índice de victorias por KO y su estilo carismático, comparado en la época con el de Muhammad Ali, permitieron que el boxeo español alcanzara visibilidad internacional en un momento en que el régimen cubano impedía a sus atletas competir como profesionales. Al obtener la nacionalidad española, Legra pudo desarrollar una carrera que el sistema de su país de origen le negaba.
Su trayectoria ilustra el paso del boxeo español de una práctica marginal a un deporte con proyección europea. Felipe Martínez, presidente de la RFEB, lo definió como uno de los estandartes de la época dorada; Manel Berdonce, entrenador cercano al campeón, señaló que Legra pertenece a la categoría de leyendas por su influencia más allá de los resultados. Su legado permanece en la profesionalización y el reconocimiento que el boxeo español alcanzó a partir de su ejemplo.
