El Club Bàsquet Boscos de Ciutadella ha comunicado el fallecimiento de Toni Benejam, ocurrido el pasado miércoles a los 90 años tras una larga enfermedad. Benejam fue el primer presidente de la entidad vinculada al Colegio Salesiano y participó activamente como jugador en la temporada inaugural 1960-61. Casado con Tònia Genestar y padre de Sebastià, Lena, Andreu y Toni, su trayectoria abarca tanto el desarrollo inicial del baloncesto local como la consolidación de una empresa familiar en el sector de la refrigeración.
Los inicios del club bajo su dirección
Benejam encabezó la sección de baloncesto desde los primeros años de existencia del CB Boscos. En agosto de 1961, durante su mandato, el club obtuvo el ingreso oficial como entidad en la liga regional autonómica. Este paso marcó el tránsito de una actividad colegial a una estructura competitiva reconocida, previa a las etapas más destacadas que vivirían posteriores plantillas con los colores gualdos. Su doble condición de dirigente y jugador permitió una visión integrada del proyecto que facilitó la organización de los primeros equipos y la captación de jugadores locales.

La familia del club destaca que Benejam mantuvo siempre una actitud dialogante y cercana con los socios y colaboradores. En el Bar Calós, donde solía reunirse con amigos, transmitía su experiencia y animaba la continuidad de las actividades deportivas. Esta presencia cotidiana contribuyó a que el club conservara un ambiente juvenil y accesible a lo largo de las décadas siguientes.
Reconocimiento en el homenaje de 2021
En 2021, con motivo de un acto dedicado a los veteranos, Benejam acudió al antiguo pabellón del club. Su asistencia evidenció el vínculo persistente con la entidad que ayudó a fundar. Los organizadores recordaron entonces su papel pionero y la manera en que estableció las bases administrativas y deportivas que permitieron al Boscos alcanzar relevancia en el baloncesto balear. Testimonios recogidos en Ciutadella coinciden en señalar que su estilo de liderazgo favoreció la integración de distintas generaciones en torno al proyecto común.
La empresa familiar dedicada a la refrigeración, iniciada por Benejam, constituye otro pilar de su trayectoria. Sus hijos continúan al frente de la actividad, manteniendo la presencia local que él impulsó desde los inicios. Esta dimensión empresarial complementa su perfil público y muestra cómo compatibilizó responsabilidades deportivas con el desarrollo de un negocio estable en Menorca.
Repercusiones en el baloncesto de la isla
El ingreso en la liga regional autonómica bajo la presidencia de Benejam abrió un camino que otras entidades menorquinas seguirían después. El Boscos se convirtió en referente formativo y competitivo, y la estructura creada en aquellos años iniciales sirvió de modelo para la organización interna de clubes posteriores. La pérdida de Benejam se produce en un momento en que el baloncesto balear mantiene una actividad regular tanto en categorías base como en competiciones senior, contexto que permite valorar con perspectiva el alcance de sus contribuciones tempranas.
Las reacciones recogidas entre antiguos jugadores y directivos subrayan la coherencia entre su labor en el club y su trato personal. Quienes coincidieron con él destacan la capacidad para resolver conflictos mediante el diálogo y para transmitir el valor de la continuidad institucional. Estos rasgos, según las mismas fuentes, ayudaron a que el CB Boscos superara etapas de menor actividad y mantuviera su identidad a lo largo de más de seis décadas.
El fallecimiento de Toni Benejam cierra un capítulo fundacional del baloncesto ciutadellenc. Su trayectoria ilustra cómo una iniciativa local, impulsada por una persona con vínculos tanto deportivos como empresariales, puede generar efectos duraderos en el tejido asociativo de una comunidad insular. El club y su entorno más inmediato preparan actos de recuerdo que permitirán repasar los hitos alcanzados desde aquella primera temporada de 1960-61.
