Los familiares de los jugadores de la selección argentina arribaron este lunes al aeropuerto de Ezeiza, mientras el plantel regresaba en el vuelo AR 1971 tras la derrota 1-0 ante España en la final del Mundial. La palabra más repetida fue “orgullo”, aunque se mezclaron tristeza y emoción por el subcampeonato alcanzado.

La madre de Leandro Paredes confirmó que su hijo llegó con una lesión menor pero conforme con el logro colectivo. La esposa de Emiliano Martínez y la madre de Lisandro Martínez coincidieron en que el grupo estaba dolido, exhausto y al mismo tiempo orgulloso del camino recorrido. El padre de Marcos Senesi subrayó que el equipo representó con dignidad la bandera argentina y agradeció el acompañamiento de la hinchada.
En la pista se leyó un “GRACIAS” de 150 metros, resultado de tres días de trabajo. Un operativo de seguridad conjunto protegió la zona. Estas reacciones revelan que el valor de la campaña supera el resultado final: el equipo consolidó una identidad competitiva que trasciende el marcador y genera adhesión masiva en la sociedad argentina.
