La Comisión de Disciplina de LINFA excluyó al FC Sporting Company del campeonato 2026 e impuso una multa económica tras los incidentes de la primera fecha. El club presentó apelación formal y calificó la medida como “abusiva y desproporcional”, argumentando que cumplió las bases del torneo y entregó descargos a tiempo.

Aunque reconoció reacciones indebidas ante provocaciones, el equipo sostiene que las decisiones disciplinarias deben considerar el contexto completo y aplicar proporcionalidad. Esta apelación plantea un debate clave sobre cómo equilibrar el orden en el fútbol aficionado peruano sin desincentivar proyectos serios.
Impacto en la inversión deportiva
El entrenador Ysrael Zúñiga advirtió que detrás del club hay trabajo, recursos y expectativas de muchas personas. Company nació para aportar al fútbol peruano y generar oportunidades; una sanción desmedida podría desmotivar a inversionistas que buscan construir instituciones responsables. El caso revela la tensión entre rigor sancionador y necesidad de reglas predecibles que fomenten el crecimiento sostenido del deporte base.
Independientemente del resultado de la apelación, el club reafirma su compromiso con jugadores, cuerpo técnico y hinchada. La resolución final determinará si el sistema disciplinario prioriza la justicia contextual o aplica castigos automáticos que afectan la estabilidad de proyectos emergentes.
