Ferran Torres pasó a la historia al marcar el gol que dio a España su segunda Copa del Mundo. El delantero del Barça repitió la jugada decisiva de Andrés Iniesta en 2010 al rematar un centro de Nico Williams en el segundo palo y superar la resistencia de Argentina.

A pesar de las críticas recibidas durante todo el torneo, Torres mantuvo una convicción inquebrantable. Tras el partido señaló que el destino estaba escrito y que la fuerza para continuar le llegaba de su fe, permitiéndole convertirse en el héroe de la final.
El jugador reconoció que la presencia de Messi elevaba la dificultad, pero España controló el encuentro desde el primer minuto hasta el 120. Elegido MVP, Torres insistió en que el gol pertenecía a los 47 millones de españoles y que el resultado final respondía a la superioridad demostrada en el campo.
