Ferran Torres puso fin este sábado a su etapa en el FC Barcelona y se convirtió oficialmente en nuevo jugador del París Saint-Germain. El delantero español, de 26 años, firmó por cinco temporadas con el club francés, donde utilizará el dorsal número 9 y volverá a trabajar bajo las órdenes de Luis Enrique Martínez, el entrenador que le concedió su primera oportunidad con la selección española.
La operación fue confirmada por ambos clubes después de varios días de gestiones. Aunque el PSG no divulgó las condiciones económicas del acuerdo, la transferencia se situaría en torno a los 50 millones de euros para el Barcelona. El movimiento se concretó cuando a Torres solo le quedaba un año de contrato con el conjunto azulgrana, una circunstancia que influyó en la decisión de todas las partes.
Una despedida marcada por el orgullo
Torres comunicó su salida a través de Instagram, con un mensaje acompañado de un video que reunió algunos de sus principales momentos como futbolista del Barcelona. “Lo primero que quiero es daros las gracias por todo. Defender estos colores ha sido un orgullo”, escribió el atacante, que llegó al club catalán procedente del Manchester City durante la temporada 2021-2022.
El delantero valenciano aseguró también que su paso por el Barcelona le permitió crecer tanto en el terreno de juego como fuera de él. “Barcelona ha sido mi casa, llegué prometiendo darlo todo y para eso he trabajado, siempre con el objetivo de ayudar al equipo, de llevar al Barça donde se merece, a lo más alto”, añadió en su despedida.

El Barcelona respondió con un comunicado en el que expresó su “agradecimiento” por la dedicación del futbolista durante las cinco temporadas en las que defendió la camiseta azulgrana. La entidad también le deseó “mucha suerte en esta nueva etapa de su carrera profesional”. El tono de ambos mensajes refleja una salida institucionalmente ordenada, aunque el traspaso pone fin a una relación deportiva en la que Torres no siempre tuvo un papel principal.
De la competencia interna a un nuevo proyecto
Durante su ciclo en el Barcelona, Torres disputó 207 partidos y marcó 65 goles. Su rendimiento se desarrolló en un contexto de competencia constante por la posición de delantero centro, especialmente con el polaco Robert Lewandowski. Aunque con frecuencia partió desde el banquillo cuando ocupó el puesto de ‘9’, logró mantener una producción ofensiva significativa y terminó siendo una alternativa habitual para el cuerpo técnico.
En cuatro temporadas y media, el atacante conquistó tres títulos de Liga, una Copa del Rey y dos Supercopas de España con el equipo azulgrana. Estos logros explican parte del valor deportivo de su etapa, pero sus cifras también muestran una trayectoria de aportación sostenida pese a no disponer siempre de continuidad como titular. Su salida responde, por tanto, tanto a una oportunidad de mercado como a la posibilidad de asumir una responsabilidad mayor en otro vestuario.
La situación contractual añadió un elemento financiero a la decisión. Si Torres hubiera renovado con el Barcelona, el club catalán habría tenido que pagar ocho millones de euros al Manchester City, debido a una cláusula vinculada a su anterior traspaso. Con un solo año de contrato por delante, la venta permitió al Barcelona obtener ingresos y evitar ese desembolso, mientras el jugador pudo negociar su llegada a un equipo con aspiraciones inmediatas de conquistar títulos.
El reencuentro con Luis Enrique
En París, Torres se incorporará a un proyecto dirigido por Luis Enrique, una figura determinante en su carrera internacional. El técnico asturiano le dio su debut con la selección española en 2020, durante un partido de la Liga de Naciones frente a Alemania. Desde entonces, el delantero se consolidó como una pieza relevante del combinado nacional y mantuvo una relación deportiva de confianza con el entrenador.
Tras hacerse oficial el fichaje, Torres manifestó su satisfacción por comenzar “una nueva aventura en un club tan ambicioso como el PSG”. También agradeció la oportunidad al presidente Nasser Al-Khelaifi, al director deportivo Luis Campos y a Luis Enrique, y expresó su intención de ayudar al conjunto parisino a conquistar “el mayor número de trofeos posibles”. La elección del dorsal 9 apunta a una expectativa concreta: que el español tenga un peso ofensivo central dentro de la plantilla.
El acuerdo también modifica el escenario competitivo del PSG. Torres llega con experiencia en LaLiga, la Premier League y la selección española, además de un perfil capaz de actuar como delantero centro o en posiciones exteriores. Esa versatilidad puede ofrecer soluciones tácticas a Luis Enrique, aunque la adaptación al fútbol francés y la competencia interna determinarán cuánto protagonismo logra en sus primeros meses.
Un internacional con un palmarés creciente
Formado en las categorías inferiores del Valencia, Torres pasó después por el Manchester City antes de establecerse en el Barcelona. Con España ganó la Eurocopa de 2024 y el Mundial de 2026, disputado en Estados Unidos, México y Canadá. En la final frente a Argentina fue protagonista al marcar el gol que dio a la selección el triunfo por 1-0.
Su llegada al PSG se produce, así, después de una etapa de títulos y exposición internacional. El desafío será trasladar ese recorrido a un equipo que aspira a competir por todas las grandes metas nacionales y europeas. Para el Barcelona, la operación representa el cierre de un ciclo y una entrada económica relevante; para Torres, supone abandonar un entorno en el que acumuló experiencia y buscar en París el espacio competitivo que le permita consolidarse definitivamente como delantero de referencia.
