Ferrari comenzó el Gran Premio de Italia de Fórmula 1 2026 con un doblete en los Libres 1, gracias al primer puesto de Charles Leclerc y al segundo de Lewis Hamilton. El monegasco marcó un tiempo de 1:23.008 en el circuito de Monza, mientras que su compañero quedó a 173 milésimas. George Russell, tercero con Mercedes, terminó a 304 milésimas de la referencia, aunque con un compuesto más blando en su último intento.
El resultado ofrece a la escudería de Maranello el inicio soñado ante sus aficionados, pero todavía no permite establecer una jerarquía definitiva para el fin de semana. La primera sesión se desarrolló con programas de trabajo diferentes, cargas de combustible desconocidas y una pista que deberá evolucionar a medida que aumente el tránsito de monoplazas. En Monza, además, la distancia entre una vuelta de clasificación y una tanda de preparación puede alterar significativamente la lectura de los tiempos.
Leclerc y Hamilton colocan a Ferrari al frente
Ferrari afrontó la primera sesión con varias novedades destinadas a maximizar su rendimiento en uno de los circuitos más exigentes para la eficiencia aerodinámica. El equipo italiano introdujo nuevas piezas, trabajó con una unidad de potencia más potente y optimizó el octanaje del combustible, una combinación orientada a mejorar tanto la velocidad punta como la respuesta del coche en las largas rectas del trazado lombardo.
Leclerc aprovechó ese paquete para liderar la tabla con un margen de 173 milésimas sobre Hamilton. El británico completó 26 vueltas, tres menos que su compañero, en una sesión en la que ambos Ferrari se mostraron competitivos en los sectores de aceleración y frenada. El rendimiento inicial resulta especialmente relevante para un equipo que ha convertido Monza en uno de los escenarios centrales de su temporada, aunque la experiencia reciente aconseja prudencia.
Un año atrás, las máquinas rojas de Leclerc y Hamilton también dominaron las primeras prácticas del Gran Premio de Italia y, sin embargo, Ferrari terminó fuera del podio el domingo. La referencia sirve para separar el impacto mediático de un viernes favorable de la competitividad sostenida que exige una carrera. La gestión de los neumáticos, la degradación, el comportamiento con más combustible y la ejecución estratégica serán factores más determinantes que el orden de los Libres 1.

Mercedes y Red Bull, cerca en una sesión condicionada
Russell situó al Mercedes en la tercera posición, a 304 milésimas de Leclerc. El británico precedió a Liam Lawson, cuarto con Red Bull, que terminó a 425 milésimas. Andrea Kimi Antonelli fue quinto, a 636 milésimas, en una jornada especialmente compleja para el piloto italiano: deberá partir desde el fondo de la parrilla el domingo después de que Mercedes actualizara componentes de su unidad de potencia.
La sanción de Antonelli condiciona su Gran Premio incluso antes de que se defina la parrilla, pero su quinto puesto confirma que Mercedes dispone de una base competitiva para Monza. El resultado también refleja la dificultad de interpretar una sesión en la que los equipos pueden reservar rendimiento o repartir sus objetivos entre tandas largas y vueltas rápidas. McLaren quedó algo más retrasado, con Lando Norris sexto y Oscar Piastri undécimo.
Entre los resultados destacados aparecieron Arvid Lindblad, séptimo con Racing Bulls, y Gabriel Bortoleto, octavo con Audi. Franco Colapinto y Paul Aron colocaron a Alpine en la novena y décima posición, respectivamente. La presencia de varios pilotos en un margen inferior a 1,2 segundos respecto al líder apunta a una zona alta más comprimida de lo que sugiere el doblete de Ferrari, aunque será necesario esperar a las siguientes sesiones para confirmar esa tendencia.
Monza vuelve a poner el foco en la energía
El Gran Premio de Italia es la segunda cita de la temporada disputada bajo el nuevo reglamento híbrido de la Fórmula 1, una circunstancia que está modificando la forma de preparar el fin de semana. En Monza, la gestión de la energía eléctrica adquiere un peso especial por la sucesión de rectas, las fuertes frenadas y la importancia de salir bien colocado de las chicanes para aprovechar los rebufos.
Durante los Libres 1 volvió a aparecer el denominado superclipping, un fenómeno asociado a la pérdida anticipada de asistencia eléctrica al final de las rectas. Su impacto puede alterar la velocidad punta, las posibilidades de adelantamiento y la manera en que los pilotos distribuyen la energía durante la vuelta. En consecuencia, el rendimiento observado en una sola vuelta no siempre se traslada de forma directa a la carrera, donde la conservación y el despliegue de la energía tendrán una influencia mayor.
Los diez equipos están adaptándose a esta nueva exigencia técnica. La evolución de los monoplazas entre el viernes y el domingo puede ser más significativa que en temporadas anteriores, especialmente en un circuito que penaliza cualquier exceso de carga aerodinámica y premia la eficiencia. Ferrari ha comenzado con ventaja, pero la solidez de ese margen dependerá de cómo resuelva el compromiso entre velocidad punta, estabilidad en frenada y tracción.
Sainz y Alonso afrontan un fin de semana cuesta arriba
La jornada fue menos favorable para los dos pilotos españoles. Carlos Sainz terminó decimosexto con Williams, a 1,819 segundos de Leclerc, después de completar 25 vueltas. El resultado sugiere que el monoplaza británico todavía no encuentra el equilibrio necesario para un trazado donde la velocidad en recta es decisiva. Luke Browning, su compañero, fue decimoquinto, apenas 87 milésimas por delante, una diferencia que evidencia las limitaciones generales del coche más que un problema aislado de uno de sus pilotos.
Fernando Alonso concluyó vigesimoprimero, con un tiempo de 1:26.072 y una desventaja de 3,064 segundos respecto al líder. El Aston Martin quedó por detrás de Lance Stroll y solo superó a Colton Herta, cuya sesión con Cadillac se vio reducida a cinco vueltas y terminó con una diferencia de 6,914 segundos. La falta de velocidad del motor Honda y la configuración de baja carga exigida por Monza sitúan al equipo de Alonso ante una tarea especialmente exigente.
La primera referencia del fin de semana dibuja, por tanto, un escenario de contrastes: Ferrari disfruta del respaldo de una actuación dominante en casa, mientras sus rivales intentan determinar cuánto de esa ventaja procede del rendimiento real y cuánto de las condiciones particulares de los Libres 1. Las próximas sesiones deberán aclarar si Leclerc y Hamilton pueden convertir el impulso inicial en una posición sólida para la clasificación y la carrera.
