La FIFA ha anunciado un aumento sustancial en los premios económicos para la Copa del Mundo de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México con 48 selecciones. El equipo campeón recibirá 51 millones de dólares, mientras que el fondo total alcanza los 871 millones de dólares, una cifra que supera con creces los 440 millones distribuidos en la edición de Qatar 2022.
Distribución detallada de los montos
Los pagos se estructuran en dos grandes categorías: bonificaciones por rendimiento y asignaciones fijas para preparación. Todas las federaciones participantes perciben al menos 12,5 millones de dólares, de los cuales 10 millones corresponden a la fase de grupos y 2,5 millones cubren gastos de entrenamiento. A partir de los octavos de final, las cantidades se incrementan progresivamente: los equipos eliminados en dieciseisavos reciben 12 millones, los que llegan a octavos obtienen 16 millones y los cuartofinalistas alcanzan 20 millones. El subcampeón se lleva 34 millones, el tercer puesto 30 millones y el cuarto lugar 28 millones.
Este esquema responde a presiones ejercidas por federaciones europeas que alertaron sobre posibles pérdidas económicas derivadas de los elevados costos de viaje y alojamiento en un torneo repartido en tres países. La FIFA añadió más de 100 millones de dólares adicionales en abril para mitigar esas tensiones.

Comparación con ediciones anteriores y otros torneos
El premio al campeón representa un incremento del 21 por ciento respecto a los 42 millones recibidos por Argentina en 2022. Sin embargo, esa cantidad sigue siendo inferior a los 115 millones otorgados al Chelsea como vencedor del Mundial de Clubes 2025, también disputado en Estados Unidos. La diferencia pone de relieve cómo los torneos de selecciones, pese a su prestigio, generan retornos económicos menores que las competiciones de clubes cuando se trata de recompensas directas.
Reacciones de las federaciones y contexto fiscal
El presidente de la Federación Francesa, Philippe Diallo, había señalado en meses previos que la estructura original de premios resultaba insuficiente comparada con los ingresos de los clubes europeos. Las obligaciones tributarias en territorio estadounidense añadieron otra capa de complejidad, ya que algunos equipos enfrentan impuestos de los que están exentos en Canadá y México.
La FIFA cubrirá además los vuelos en clase ejecutiva, el alojamiento y la manutención de hasta 50 personas por delegación, junto con traslados internos y vehículos dedicados. Las federaciones deben asumir por su cuenta los seguros y los gastos de miembros adicionales.
Gestión interna de los fondos y reparto equitativo
Los pagos se realizan directamente a las federaciones, que deciden su distribución según sus propias normativas. En el caso de Estados Unidos, la federación retiene el 20 por ciento y el resto se divide por igual entre las selecciones masculina y femenina, en virtud del acuerdo alcanzado en 2022. Este mecanismo busca garantizar que el aumento de recursos beneficie de manera equilibrada a ambos géneros dentro del programa nacional.
El trofeo original permanece en custodia de la FIFA y solo se entrega una réplica bañada en oro a los campeones, lo que mantiene el carácter simbólico del premio principal por encima de cualquier compensación económica.
