Durante la celebración argentina tras la clasificación, Jude Bellingham golpeó por la espalda a Esequiel Barco en un acto registrado por las cámaras. La Comisión Disciplinaria de la FIFA podría abrir un expediente por esta agresión ocurrida tras un partido oficial, aplicando el Código Disciplinario que sanciona conductas violentas con suspensiones proporcionales a la gravedad del hecho.

El incidente revela tensiones latentes en el fútbol de élite y pone a prueba la capacidad de los jugadores para controlar impulsos en momentos de frustración. Una sanción contra Bellingham afectaría no solo su participación inmediata con el Real Madrid, sino también la imagen del club en torneos internacionales, donde la disciplina se vuelve tan relevante como el rendimiento técnico. La FIFA suele priorizar precedentes claros para mantener la integridad del juego, lo que podría traducirse en una suspensión de varios encuentros si se confirma la intencionalidad del golpe.
