Tras la victoria argentina ante Inglaterra en el Mundial 2026, varios jugadores exhibieron una pancarta con el lema “Las Malvinas son Argentinas”. La acción viola directamente el Código Disciplinario de la FIFA, que prohíbe cualquier manifestación política en el terreno de juego o en celebraciones posteriores. La Comisión Disciplinaria ya abrió expediente y el caso se resolverá antes de la final contra España.

El reglamento distingue entre jugadores y aficionados. Para los futbolistas, la IFAB prohíbe mensajes en equipamiento o ropa interior. Para la selección, la AFA enfrenta multas, advertencias o, en casos graves, deducción de puntos o cierre de estadios. Precedentes como las multas a Xhaka y Shaqiri en 2018 por gesto político confirman que la FIFA aplica sanciones económicas con rapidez cuando el contenido es territorial o nacionalista.
Riesgo antes de la final
La proximidad de la final eleva la tensión: una suspensión individual o una multa elevada podría afectar la preparación del plantel. Aunque la FIFA suele priorizar multas sobre medidas deportivas en primera infracción, la visibilidad del mensaje y su carga histórica aumentan la probabilidad de una sanción ejemplar. La AFA deberá responder con rapidez para limitar el daño antes del partido decisivo.
