Luis Figo pasó de respaldar a Gianni Infantino en 2016 a reclamar públicamente su renuncia. En una carta reproducida por Daily Mail, el exfutbolista portugués acusó al presidente de la FIFA de liderar una gestión “deshonesta, egoísta y dañina” para el fútbol y resumió su posición con una frase tajante: “Infantino debe irse”.

El proyecto comercial que detonó la crisis
El pronunciamiento se conoció después de que Infantino retirara un plan para comercializar parte de los derechos de las principales competencias de la FIFA mediante una estructura con inversores privados. La iniciativa provocó el rechazo de la UEFA, sus 55 federaciones y otras confederaciones, que llegaron a amenazar con boicotear los torneos del organismo.
Figo no cuestionó únicamente el fracaso del proyecto, sino también el método utilizado para impulsarlo. Sostuvo que los miembros de la FIFA no fueron informados de antemano sobre una operación de semejante alcance y afirmó que el presidente intentó obtener beneficios personales “a costa del juego que se supone debe servir”. También reclamó que los recursos se orienten a construir campos y formar entrenadores, en lugar de responder a intereses corporativos.
El portugués, actualmente asesor de Aleksander Čeferin en la UEFA, describió el comportamiento de Infantino como “el más bajo, engañoso y egoísta” que haya presenciado y aseguró que el dirigente degradó el cargo que había prometido elevar. Su crítica adquiere un peso político especial por el respaldo que le había dado durante la transición posterior al escándalo de corrupción que sacudió a la FIFA.
La ofensiva llega a pocos meses de las elecciones presidenciales previstas para marzo de 2027 en Rabat, mientras distintas federaciones comienzan a retirar su apoyo al suizo. El repliegue del proyecto comercial expuso los límites de su conducción; la intervención de Figo agrega ahora un costo simbólico y político que puede complicar aún más su continuidad.
