El mercado hipotecario gallego encadena tres meses consecutivos de descenso. En mayo se firmaron 1.548 préstamos, un 10,2% menos que un año antes, según el INE. La caída se suma a los retrocesos de abril y marzo y rompe la racha alcista que había llevado las operaciones a máximos de quince años.

Los precios de la vivienda y el encarecimiento de los créditos explican el cambio de ciclo. El metro cuadrado alcanzó 1.627 euros en el primer trimestre, un 13,3% más en un año. Al mismo tiempo, el tipo medio de las hipotecas subió hasta el 2,98%, el nivel más alto desde junio de 2025. El importe medio de cada préstamo alcanzó los 143.500 euros, un 16% superior al registrado doce meses antes.
La compraventa de viviendas también se contrajo un 11% en mayo, confirmando que la demanda se enfría ante la barrera de acceso que suponen los precios máximos históricos. La banca, tras dos años de intensa competencia, ahora selecciona perfiles con mayor rigor y prioriza la rentabilidad sobre el volumen de operaciones. El resultado es una normalización del mercado que pone fin a la euforia reciente sin que se observe, por ahora, deterioro en la disponibilidad del crédito.
