El FC Barcelona cerró su primer amistoso del stage en Inglaterra con un empate 2-2 ante el Birmingham City, que se resolvió en penaltis con victoria local. Más allá del resultado, el valor real llegó desde los despachos: Deco completó el fichaje de Jesse Bisiwu, extremo de 18 años procedente del filial del Brujas, quien se incorporó de inmediato a la expedición y realizó su primer entrenamiento bajo las órdenes de Hansi Flick.

Bisiwu firmó hasta 2031 y, aunque llevará dorsal del filial, entrenará con la primera plantilla. Sus declaraciones reflejan madurez: “Es como una gran familia. Voy a hacer todo lo que me pida el entrenador”. El belga de origen ghanés destaca por su capacidad de desequilibrio en duelos individuales y su admiración por Raphinha y Neymar, perfil que encaja en el sistema de Flick orientado a verticalidad y posesión creativa.
Integración inmediata
La llegada de Bisiwu refuerza la idea de que el Barcelona prioriza talento joven con proyección inmediata. En un stage donde ya brillaron canteranos como Hamza Abdelkarim, este fichaje añade profundidad al ataque sin alterar la estructura salarial. Flick gana una opción versátil para rotaciones y, sobre todo, un perfil que entiende el juego desde la individualidad, algo que el técnico alemán ha buscado desde su llegada. La pretemporada, lejos de ser solo física, se convierte así en laboratorio de integración real.
