Juan Foyth dejó atrás la rotura del tendón de Aquiles sufrida ante Real Madrid y volvió a competir oficialmente con Villarreal, esta vez como capitán en el estreno liguero frente al Racing de Santander. Tras siete meses fuera, el regreso del campeón del mundo no solo suma minutos: le devuelve al equipo una pieza de jerarquía en un tramo inicial donde cada punto pesa más de lo habitual.

Señal para Villarreal
El empate 2-2 dejó al Submarino Amarillo con una sensación doble: perdió dos puntos, pero recuperó a uno de sus referentes en un puesto donde la solidez suele marcar la diferencia. Foyth ya había dejado buenas sensaciones en la pretemporada; su vuelta oficial confirma que la recuperación fue completa y que el Villarreal puede empezar a apoyarse otra vez en su liderazgo defensivo. La lectura competitiva es clara: en una liga larga, recuperar a un central de ese perfil puede pesar tanto como un triunfo puntual.
El propio jugador había reconocido que el proceso le cambió la mirada sobre la lesión: pasó de la ansiedad inicial a una recuperación que, según dijo, fue menos dura que otras que había atravesado. Con Atlético de Madrid como próximo examen, Villarreal necesita que ese regreso no quede en una postal, sino que se traduzca en continuidad y estabilidad desde el arranque del torneo.
