La selección francesa atraviesa un momento de transición tras la derrota en semifinales del Mundial ante España. La salida de Didier Deschamps después de catorce años al frente del equipo parece confirmada, y el nombre de Zinedine Zidane aparece como el sucesor más probable. El cambio genera expectativas tanto dentro como fuera del vestuario, aunque todavía resta el partido por el tercer puesto.
El presidente de la Federación Francesa, Philippe Diallo, había adelantado antes del torneo que conocía la identidad del relevo. Las declaraciones posteriores a la eliminación ante España han reforzado la idea de que el anuncio oficial podría producirse en los próximos días. Zidane, por su parte, ya mantiene reuniones periódicas con sus colaboradores habituales para diseñar la nueva etapa.
El balance de Deschamps
Durante su mandato, Deschamps logró el título mundial de 2018, la Nations League de 2021 y dos finales perdidas, la de la Eurocopa 2016 y la de Qatar 2022. Estos resultados marcan una trayectoria que combina éxitos destacados con momentos de frustración. Varios exinternacionales coinciden en que la labor realizada supera el balance negativo y que el equipo mantuvo un nivel competitivo sostenido durante más de una década.
Robert Pires, campeón del mundo en 1998, valoró el trabajo de Deschamps al señalar que aportó presión, alegría y victorias. Alain Boghossian, también campeón en 1998, destacó que la nueva dirección podrá apoyarse en aspectos positivos acumulados, aunque deberá elevar el nivel colectivo para evitar derrumbes ante adversarios organizados.

Las primeras tareas de Zidane
Zidane cuenta con la ventaja de conocer el entorno del fútbol francés y de haber trabajado con varios de los jugadores actuales durante su etapa en el Real Madrid. Su primera prioridad señalada por excompañeros consiste en establecer una base más sólida y cohesionada. La falta de comunicación y cohesión observada contra España se menciona como uno de los puntos a corregir.
El nuevo seleccionador ya ha identificado talentos que podrían encajar en su esquema preferido. Michael Olise, destacado durante los Juegos Olímpicos de París, ha llamado su atención por su capacidad para actuar como número 10 y por su entendimiento con Kylian Mbappé. Esta preferencia por un mediapunta creativo marca una diferencia con el modelo más estructurado que predominó en los últimos años.
Objetivos y acompañamiento técnico
El primer gran reto que afrontará Zidane será la Eurocopa 2028. Para alcanzarlo, el equipo técnico mantendrá a David Bettoni y Hamidou Msaidie, dos colaboradores cercanos de su etapa en Madrid. Según informaciones publicadas por L’Équipe, ambos mantienen contactos regulares para preparar la transición sin que se haya producido aún el nombramiento oficial.
Boghossian ha indicado que Zidane formará su propio cuerpo técnico sin recurrir necesariamente a figuras externas. Esta decisión busca preservar la autonomía del nuevo proyecto y evitar interferencias en la definición del estilo de juego.
Perspectivas tras la eliminación
A pesar de la reciente derrota, algunos analistas franceses observan que el rendimiento ofensivo del equipo ha mejorado respecto a la Eurocopa 2024. Zidane ya ha señalado que existe una base sobre la que construir, siempre que se consiga mayor cohesión colectiva. El equilibrio entre talentos individuales y funcionamiento como bloque sigue siendo el principal desafío pendiente.
La llegada de Zidane representa, por tanto, una apuesta por continuidad en el talento disponible y por un cambio en la forma de organizarlo. El tiempo dirá si esta transición permite a Francia recuperar la consistencia que caracterizó sus mejores momentos bajo Deschamps.
