Franco Calderón cerró su ciclo en Universidad de Chile y fue oficializado como refuerzo de Independiente. El central argentino, de 28 años, llega cedido hasta diciembre de 2027, con un cargo de US$120 mil y una opción de compra por el 80% de su pase fijada en US$1,2 millones.
Una decisión de modelo
La salida no responde a una caída repentina de rendimiento, sino al cambio de criterio instalado por Fernando Gago. Calderón había sido una pieza estable desde 2024 y alcanzó los 100 partidos con la camiseta azul, pero el nuevo técnico prioriza defensores con mayor capacidad para iniciar juego desde el fondo. Nicolás Ramírez le ganó ese lugar, mientras Matías Zaldivia mantuvo ventaja en la rotación.

La llegada de Igor Lichnovsky terminó de estrechar el espacio para Calderón. Aunque fue titular en las primeras siete fechas del torneo, sus posteriores apariciones estuvieron condicionadas por lesiones de compañeros y no por una consideración prioritaria del cuerpo técnico. Gago fue explícito al advertir que jugaría quien estuviera mejor, pero sus decisiones consolidaron una jerarquía en la que Calderón quedó relegado.
Para la U, el préstamo libera una alternativa que ya no encajaba plenamente en su proyecto futbolístico y conserva una eventual venta futura. Para Independiente, representa la incorporación de un zaguero con continuidad reciente y experiencia competitiva. La operación también confirma que el mercado azul dejó de ser solo una búsqueda de refuerzos: es una reconfiguración de perfiles para adaptar el plantel a la idea de Gago.
