Tadej Pogacar mantiene su intención de participar en LaVuelta, pero el CEO de UAE Team Emirates, Mauro Gianetti, ha aclarado que la decisión final se tomará tras el Tour de Francia. Esta postura refleja una estrategia que prioriza la concentración exclusiva en la ronda francesa, evitando distracciones que podrían afectar el rendimiento en una carrera de máxima exigencia.

El suizo ha subrayado que evaluar el estado físico y mental del esloveno después del Tour permitirá una planificación más precisa. Esta cautela resulta lógica en un contexto donde Pogacar ya acumula victorias en Giro y Tour desde 2024, sin haber repetido dos grandes vueltas en la misma temporada. La presión adicional de LaVuelta podría comprometer su preparación para el Mundial de ruta de 2026 en Montreal, objetivo ya fijado en su calendario.
La postura de Gianetti también pone en perspectiva las declaraciones previas del príncipe Alberto de Mónaco y del propio Pogacar, que habían generado expectativas sobre su presencia en la Vuelta. Al posponer la confirmación, el equipo protege al corredor de compromisos prematuros y refuerza un enfoque centrado en la recuperación. Esta decisión subraya cómo los equipos modernos gestionan el calendario de sus líderes para maximizar resultados a largo plazo sin sacrificar el rendimiento inmediato.
