El Girona no logró pasar del empate a cero en su primer partido de pretemporada, disputado en la Ciudad Deportiva de Vilablareix ante el Al-Qadsiah saudí. El encuentro sirvió como primera prueba para el nuevo técnico Quique Álvarez, que sustituye a Míchel tras cinco años al frente del equipo. Las condiciones climáticas, con temperaturas cercanas a los 35 grados, y la falta de ritmo tras los primeros entrenamientos intensos marcaron un partido sin goles donde ambos equipos mostraron más intenciones que acierto.
Un cambio de etapa bajo el calor de julio
La pretemporada del Girona comienza con la certeza de que la plantilla sufrirá modificaciones importantes antes del cierre del mercado estival. Álvarez heredó un grupo que debe adaptarse a nuevas ideas tácticas mientras algunos futbolistas regresan de vacaciones y otros se incorporan de forma progresiva. El empate sin goles refleja tanto las limitaciones físicas del momento como la necesidad de ajustar mecanismos colectivos que aún no están rodados.
El Al-Qadsiah, dirigido por Brendan Rodgers, controló buena parte de la posesión en la primera mitad. El conjunto catalán optó por una presión progresiva que fue incomodando al rival a medida que avanzaban los minutos. Las ocasiones escasearon en ambos bandos, algo habitual en este tipo de encuentros donde prima el trabajo físico sobre la definición.

Debuts y rotaciones en el primer once
En el primer equipo planteado por Álvarez debutaron el ucraniano Pyshchur y el centrocampista Iván Morante. Ambos buscaron integrarse en un esquema que aún necesita pulir la coordinación entre líneas. En el segundo tiempo, Izan González aportó algunos detalles de calidad en la medular, mostrando capacidad para romper líneas con pases verticales.
La segunda mitad ofreció mayor número de aproximaciones. El Girona generó varias situaciones claras que no fructificaron por falta de puntería o por la intervención del portero rival. Destacó un disparo de Iker Almena, exjugador del Girona, que impactó en el travesaño. Por parte local, Iván Martín falló un mano a mano tras asistencia de Minsu, mientras Lass y Dawda también estuvieron cerca sin poder superar al guardameta.
El factor físico y las próximas pruebas
Los futbolistas acusaron la fatiga acumulada en los primeros días de trabajo y el calor extremo de la zona. Este tipo de condiciones obliga a los cuerpos técnicos a dosificar cargas y priorizar la recuperación entre sesiones. El Girona partirá ahora hacia la Garrotxa para realizar una concentración en las instalaciones de Royalverd en la Vall d’en Bas.
Durante esa estancia, el equipo disputará un nuevo amistoso contra el Olot, club de Segunda RFEF. Este partido permitirá seguir evaluando el estado físico de la plantilla y dar minutos a más jugadores que aún no han tenido oportunidad de debutar bajo la dirección de Álvarez.
Perspectivas de una temporada de transición
El mercado de fichajes determinará en gran medida las posibilidades reales del Girona para mantener el nivel competitivo de campañas anteriores. La salida de varios jugadores clave y la incorporación de nuevos perfiles obligarán a reconstruir automatismos en ataque y defensa. El empate inicial no altera los objetivos, pero sí pone de manifiesto la necesidad de acelerar la adaptación táctica antes de que arranque la competición oficial.
Los entrenamientos en la Vall d’en Bas servirán para afinar detalles que el partido ante el Al-Qadsiah dejó pendientes, especialmente en la finalización y en la coordinación de la presión alta. El club gerundense afronta una fase de ajustes donde cada minuto de juego amistoso aporta información valiosa para el cuerpo técnico.
