El sábado por la mañana suele traer tareas simples que exigen un taladro fiable sin gastar una fortuna. Gisam responde con tres modelos distintos que cubren desde atornillados leves hasta perforaciones en hormigón. Cada uno responde a necesidades concretas y al equipo de baterías que ya tenga el usuario en casa.
El primer taladro, sin batería incluida, usa el sistema Makita 18 V. Su motor brushless y portabrocas de 13 mm con 35+3 niveles de par permiten controlar la fuerza en pladur o madera. La compatibilidad con baterías existentes evita compras innecesarias y reduce el coste inicial.

El segundo modelo incluye batería de litio y añade función de impacto. Con ajuste de par 25+3, LED y nivel integrado, resulta práctico para fijaciones en madera dura o zonas poco iluminadas. Su batería es suficiente para trabajos de fin de semana, aunque jornadas largas recomiendan una segunda unidad.
El tercero es un martillo rotativo de 26 mm con motor brushless y percusión rotativa. Diseñado para muros de carga y hormigón antiguo, comparte pines Makita con el primer modelo. Su potencia lo hace excesivo para colgar estanterías, pero indispensable cuando hay obra pendiente.
La ventaja real de la oferta reside en la especialización y la compatibilidad: una sola batería alimenta dos herramientas y los motores sin escobillas alargan la vida útil. Elegir según la tarea y el equipo actual evita frustraciones y convierte cada compra en una inversión duradera.
