A pocas horas de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, el Gobierno nacional mantiene en evaluación la posibilidad de decretar un asueto administrativo o un feriado nacional. La medida busca facilitar el eventual recibimiento de la Selección argentina una vez que el equipo regrese al país, sin importar el resultado del encuentro que se disputará este domingo en el estadio MetLife de Nueva Jersey.
Fuentes oficiales confirmaron que la decisión forma parte del operativo de recepción que ya se encuentra en fase de planificación. El Ejecutivo analiza distintos escenarios que incluyen la fecha exacta de regreso, el aeropuerto de llegada y el recorrido que realizará la delegación, además del esquema de festejos que definan los jugadores en coordinación con la Asociación del Fútbol Argentino.
El precedente de Qatar 2022 como referencia
En Balcarce 50 se reconoce que el principal antecedente es el proceso vivido tras la consagración argentina en Qatar 2022. En aquella ocasión el título se obtuvo el domingo 18 de diciembre y el entonces presidente Alberto Fernández decretó feriado nacional para el martes 20, coincidiendo con el regreso del plantel y las celebraciones masivas en las calles.
Aquel decreto, identificado como 842/2022, permitió la realización de festejos populares mientras mantuvo la prestación de servicios esenciales y dispuso que bancos y entidades financieras operaran hasta el mediodía. Sin embargo, el actual Gobierno aclara que ese antecedente funciona únicamente como referencia y que aún no existe una resolución definitiva para el presente Mundial.
Diferencias entre feriado y asueto administrativo
Una de las definiciones pendientes radica en la modalidad que se adoptará. El feriado nacional alcanza tanto al sector público como al privado, con las excepciones previstas por ley, mientras que el asueto suele limitarse a la administración pública nacional o a organismos estatales específicos. La elección dependerá principalmente del cronograma de regreso de la Selección y de la logística que demande el operativo de seguridad.
Las autoridades destacan que la medida se ajustará al contexto operativo y no se tomará de manera anticipada. Cualquier anuncio oficial se realizará una vez que se conozca el resultado del partido y se confirme la fecha de arribo del equipo.

Coordinación con la Ciudad y la provincia de Buenos Aires
El Ejecutivo ya inició conversaciones con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para organizar un eventual recibimiento multitudinario. Entre las alternativas analizadas figuran una celebración en Plaza de Mayo o en las inmediaciones de la Casa Rosada, aunque las autoridades reiteran que todo dependerá de la voluntad del plantel.
También resta definir si el vuelo aterrizará en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza o en el Aeroparque Jorge Newbery. Esta decisión resulta clave para establecer corredores de circulación, cortes de tránsito y dispositivos de seguridad. En caso de que la delegación llegue por Ezeiza o deba atravesar municipios del conurbano bonaerense, será necesaria la coordinación con la Policía de la provincia de Buenos Aires. Desde la administración bonaerense señalaron que aún no recibieron un pedido formal, aunque aseguraron que pondrán a disposición todos los recursos necesarios, tal como ocurrió durante los festejos de 2022.
Incorporación de la SIDE al operativo preventivo
El Gobierno incorporó a la Secretaría de Inteligencia de Estado en la planificación preventiva del operativo. El organismo trabaja en la evaluación de posibles concentraciones masivas, riesgos de desbordes y coordinación entre las distintas fuerzas de seguridad nacionales y locales. Esta participación busca anticipar escenarios y garantizar que los dispositivos respondan de manera ordenada ante cualquier contingencia.
Contacto con la AFA y rol de la Casa Rosada
En paralelo, el Ejecutivo debe definir cómo formalizará el contacto con la AFA para coordinar el eventual recibimiento. Desde Nación indicaron que todavía no está previsto enviar una comunicación formal y reconocieron que las conversaciones se desarrollan en un contexto de tensión con el presidente de la AFA, Claudio Tapia, por diferentes conflictos institucionales entre ambas partes.
Pese a ello, el presidente Javier Milei mantiene su decisión de poner a disposición el balcón de la Casa Rosada en caso de que los jugadores quieran saludar a los hinchas desde allí. Según indicaron fuentes oficiales, la instrucción es que, si ese escenario se concreta, el edificio permanezca sin funcionarios políticos y que únicamente esté presente el personal de Casa Militar. El objetivo es evitar que el recibimiento sea interpretado como una apropiación política de los festejos y que el protagonismo quede exclusivamente en manos de los futbolistas y de los hinchas.
Por el momento, la única definición oficial es que la posibilidad de decretar un asueto o un feriado continúa en evaluación y que cualquier decisión se anunciará una vez que se conozcan el resultado de la final, la fecha de regreso de la Selección y el esquema de celebración que finalmente adopte el plantel argentino.
