Jacy Maranhão, capitán del Coritiba, pasó en minutos del festejo al dolor en la victoria 2-1 ante Chapecoense por el Brasileirao. Marcó un gol, corrió a celebrarlo y cayó al túnel de vestuarios, un pozo que estaba abierto por la cercanía del entretiempo. Poco después, el VAR semiautomático anuló el tanto por offside.

El impacto no lo dejó al margen del partido de inmediato: volvió a la cancha, terminó el primer tiempo y salió al complemento, pero apenas resistió dos minutos antes de ser reemplazado por molestias físicas. La escena dejó una advertencia clara sobre un riesgo evitable en el borde de la cancha y, al mismo tiempo, expuso la fragilidad de un festejo que terminó sin gol y con lesión.
