En la edición de Generación Dorada, el público definió la salida de Juan Carlos López mediante una placa positiva que priorizó el respaldo real de los televidentes. Tras la reciente marcha de Manuel Ibero, el formato cambió para que los votos salvaran a los favoritos en lugar de castigar a los menos queridos. Esta mecánica expuso con claridad las jerarquías de apoyo dentro de la casa y redujo el margen de maniobra de la producción.

El mano a mano final
Sebastián Cola, Matías Hanssen y Mariela Prieto quedaron a salvo en las primeras rondas. La decisión quedó reducida a un duelo entre Juan Carlos López y Alejandra Majlif. El conductor Santiago del Moro comunicó que el voto telefónico favoreció a Majlif, por lo que JC abandonó la competencia de forma definitiva. La salida confirma que el público castiga la falta de conexión emocional más que cualquier estrategia de juego.
Con esta eliminación, la temporada acumula más de veinte bajas entre expulsados, abandonos por salud y decisiones de producción. El nuevo sistema de placa positiva obliga a los participantes a construir alianzas visibles y a mantener un perfil que genere adhesión fuera de la casa. Quienes no logran ese vínculo quedan expuestos en votaciones masivas como la que definió la jornada. La dinámica actual sugiere que el factor popularidad se volverá aún más determinante en las semanas restantes.
