El Granada CF comenzó su pretemporada con un empate sin goles en la primera mitad que se convirtió en 1-1 tras el gol de Dioni y la respuesta de Zinebi. El partido, disputado en la Ciudad Deportiva de Málaga, arrancó con media hora de retraso por cuestiones organizativas y contó con la presencia de Ignacio Beristain junto a representantes de Big League Advantage, grupo que ultima la adquisición del club andaluz.
Presencia inversora y arranque irregular
La jornada veraniega reflejó el momento de transición que atraviesa el conjunto nazarí. Con Pacheta al frente del banquillo, el equipo mostró intención de imponer su ritmo desde el inicio, aunque la falta de precisión en los metros finales impidió abrir el marcador. Los malagueños del Torremolinos, por su parte, generaron la primera ocasión clara con un mano a mano que Iker García neutralizó con solvencia.
Los rojiblancos acumularon oportunidades durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Sin embargo, el acierto del poste y la falta de puntería mantuvieron el cero en el luminoso. Esta fase evidenció tanto las virtudes colectivas como las carencias de definición que el técnico deberá corregir antes del inicio oficial de la competición.

Cambios masivos y reacción del Torremolinos
El segundo tiempo comenzó con una oleada de sustituciones que alteró el equilibrio. El conjunto de la Costa del Sol aprovechó la desconcentración inicial para montar un contragolpe que Dioni definió con acierto en el minuto 54. El tanto puso de manifiesto que el Granada aún necesita ajustar automatismos defensivos tras los relevos.
Los granadinos reaccionaron con mayor verticalidad. Un disparo de Gumbau obligó a la defensa local a replegarse y, minutos después, Zinebi, una de las promesas de la cantera, logró el empate con un remate preciso. El joven mediapunta demostró capacidad para generar desequilibrios en espacios reducidos, un aspecto que Pacheta valorará de cara a las próximas semanas de preparación.
Evaluación del rendimiento y proyecciones
Tras el empate, el Granada rozó el gol de la victoria con un tiro al larguero y otra ocasión de Zinebi que no pudo concretar. El Torremolinos resistió con orden y evitó que el partido se descontrolara. El ritmo descendente propio de los primeros amistosos se impuso en los minutos finales, dejando un resultado que refleja la igualdad competitiva de la jornada.
El encuentro sirvió para evaluar el estado físico de la plantilla y la integración de nuevos jugadores. Rubén Alcaraz y Cristian recibieron amonestaciones, datos que el cuerpo técnico analizará junto con el rendimiento de los canteranos que vieron minutos. La presencia de inversores añade un contexto adicional: cualquier decisión sobre el mercado de fichajes dependerá de la evolución del proceso de compra.
El Granada CF alineó a Iker García bajo palos, con Casadesús, Óscar, Lama y Angelo en defensa. El centro del campo lo formaron Alcaraz, Dylan y Alemany, mientras que Owen, Rodelas y Chinaza ocuparon la zona de ataque. Durante la segunda mitad participaron Carlos Guirao, Bourama, Pascual, Gambín, Flores, Gumbau, Hormigo, Diallo, Arnaiz, Zinebi, Puma, Fran Árbol y Maza.
Por el Juventud Torremolinos CF actuaron Cuenca, Ajegun, Barboza, Mérida, Dominique, Héctor, Siby, Manu Ruiz, Laca, Cristian y Dioni. También lo hicieron Climent, Belman, Manu Sánchez, Kaptoum, Pablo Moreno, Abdoul, Andrés, Ocaña y Driton. El árbitro Jorge González dirigió el encuentro sin mayores incidencias.
El resultado final de 1-1 deja al Granada con deberes por delante antes de su siguiente compromiso de pretemporada. La capacidad de reacción mostrada tras el gol encajado y la aparición de talento joven como Zinebi constituyen señales positivas en un inicio de verano marcado por la transición institucional.
