Internacional de Porto Alegre quedó fuera de la Copa de Brasil tras perder por 3-1 ante Gremio en el Arena de Gremio, por la revancha de los cuartos de final. El conjunto colorado, que contó con Guillermo Maripán como titular, no pudo sostener el equilibrio del primer partido y terminó cediendo en un clásico gaúcho marcado por la eficacia ofensiva del equipo local.
El empate sin goles registrado en la ida había dejado la serie completamente abierta. Inter necesitaba conseguir un resultado positivo como visitante para avanzar, pero Gremio aprovechó mejor sus oportunidades y transformó el duelo en un partido cuesta arriba para su rival. La derrota también prolonga las dificultades de un equipo que deberá concentrar ahora sus esfuerzos en la lucha por la permanencia en el Brasileirao.
Dos golpes antes del descanso cambiaron la serie
Gremio tomó la iniciativa desde los primeros minutos y encontró la apertura de la cuenta a los 14 minutos. Carlos Vinicius apareció en el área para poner el 1-0 y entregar una ventaja que obligó al Inter a modificar su planteamiento. El equipo visitante había llegado con la necesidad de controlar los riesgos, pero el gol alteró ese escenario y lo empujó a asumir mayores responsabilidades ofensivas.
La segunda anotación llegó apenas ocho minutos después y volvió a tener como protagonista a Vinicius. El delantero aprovechó un contragolpe para marcar el 2-0, en una acción en la que Maripán intentó cortar la transición con una barrida en la mitad de la cancha. La intervención no logró detener el avance y, al mismo tiempo, desordenó la estructura defensiva del Inter, que quedó expuesta ante la velocidad de los locales.

La jugada refleja uno de los problemas centrales que enfrentó el conjunto colorado: cada pérdida en una zona comprometida podía convertirse en una ocasión clara para Gremio. Con la ventaja de dos goles, el Tricolor Gaúcho pudo administrar mejor los tiempos, mientras Inter quedó obligado a atacar sin encontrar espacios suficientes para inquietar de manera constante al arquero rival.
El intento de reacción no alcanzó
En el segundo tiempo, Inter salió en busca de un descuento que le permitiera reabrir la eliminatoria. Sin embargo, Gremio mantuvo el control del partido y amplió la diferencia a los 68 minutos. Filip Krovinovic culminó una gran jugada colectiva y estableció el 3-0, una ventaja que parecía definitiva por el desarrollo del encuentro y por la falta de claridad del equipo visitante en los metros finales.
El Inter logró descontar a los 79 minutos mediante un cabezazo de Vitinho. El gol entregó una dosis de esperanza, pero llegó demasiado tarde para modificar el desenlace. El conjunto de Porto Alegre necesitaba dos tantos más para forzar una definición favorable y no dispuso del tiempo ni de la continuidad ofensiva necesaria para completar la remontada en campo adversario.
Maripán y la exigencia de un calendario sin margen
Para Maripán, la eliminación se produce en un partido de alta exigencia y con una participación relevante en la línea defensiva. El zaguero chileno quedó particularmente involucrado en la acción del segundo gol, aunque el resultado respondió también a un funcionamiento colectivo que perdió estabilidad ante los contragolpes y la presión de Gremio. La derrota no puede atribuirse a una sola jugada, pero sí expone el costo que tienen los errores de coordinación en un clásico definido por detalles.
El Inter deberá procesar rápidamente el golpe, porque su próximo compromiso será el domingo, a las 16:00 horas locales, frente a Santos en el estadio Beira-Rio. Ese encuentro tendrá una importancia distinta, pero posiblemente más urgente: el equipo necesita sumar en su pelea por permanecer en la máxima categoría del fútbol brasileño. La eliminación copera reduce su margen competitivo y concentra toda la atención en el torneo nacional.
Gremio mantiene vivo su camino copero
Con el triunfo, Gremio avanzó a las semifinales de la Copa de Brasil y enfrentará a Atlético Mineiro, que dejó en el camino a Cruzeiro en el clásico de Belo Horizonte. El próximo cruce reunirá a dos equipos con tradición y obligaciones importantes, pero el cuadro gaúcho llegará fortalecido por haber superado una serie cerrada y por la contundencia exhibida en la revancha.
La diferencia entre ambos equipos estuvo menos en la posesión que en la capacidad para convertir los momentos favorables. El 3-1 mostró a un Gremio más preciso para atacar los espacios y a un Inter incapaz de responder después de recibir dos goles en el primer tiempo. Para los locales, el clásico significó un paso hacia las semifinales; para el equipo de Maripán, el desafío inmediato será evitar que la eliminación se transforme en una crisis más profunda durante la disputa por la permanencia.
