Las negociaciones de la Federación Italiana con Pep Guardiola han chocado de frente con la exigencia salarial del técnico español. Según informa La Gazzetta dello Sport, Guardiola pide cerca de 20 millones de euros anuales, el doble de los 10 millones ofrecidos por la federación, que ya reconoce problemas presupuestarios. Los enviados Maldini y Leonardo regresaron de Barcelona con escasas expectativas de cerrar el acuerdo.

El proyecto que se le ha presentado a Guardiola va más allá del cargo de seleccionador e incluye una reestructuración integral del fútbol italiano desde las categorías base. Aunque la idea seduce al entrenador, su compromiso familiar y la promesa de un periodo de descanso tras su etapa en el Bayern pesan más. Las garantías de flexibilidad ofrecidas por la federación no han logrado disipar sus dudas.
Alternativas sin consenso
Si Guardiola rechaza la oferta, la lista de candidatos volverá a abrirse. Andrea Pirlo genera frialdad entre los clubes, Roberto Mancini mantiene distancia y Antonio Conte aparece como la opción preferida por gran parte de la Serie A. Giovanni Malagò ha evitado fijar plazos, consciente de que el nombre de Guardiola sigue siendo prioritario, pero el tiempo y el presupuesto marcarán el siguiente paso.
